La justicia electoral de Brasil otorgó a Meta un plazo de 24 horas para demostrar que garantiza un trato igualitario en sus redes sociales a las campañas de Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, a menos de una semana del balotaje presidencial. Si la empresa no cumple con esta orden, enfrentará una multa diaria de un millón de reales (aproximadamente 200,000 dólares), según un documento de la corte obtenido por la AFP.
El debate electoral entre Lula y Flávio Bolsonaro, que tuvo lugar en los estudios de TV Band en Sao Paulo, se tornó acalorado rápidamente. Lula, con una corbata en los colores de Brasil, se distanció de Bolsonaro al hacer referencia a supuestos vínculos del senador con grupos parapoliciales en Rio de Janeiro, mientras que Bolsonaro lo acusó de ser un «corrupto».
Durante el intercambio, Lula, quien busca su cuarto mandato no consecutivo, hizo alusión a su pasado en prisión por corrupción, aunque su condena fue anulada posteriormente. Bolsonaro, por su parte, mostró una anotación en su mano que decía «corrupto» y se refirió a Lula como «mentiroso contumaz».
El debate incluyó ataques mutuos, con Lula cuestionando a Bolsonaro sobre una investigación por posible corrupción, mientras que Bolsonaro mencionó un caso relacionado con «Lulinha», un hijo de Lula. A pesar de las acusaciones, los candidatos optaron por intervenciones que parecían más adecuadas para ser compartidas en redes sociales que por un diálogo real.
Ambos candidatos abordaron las preocupaciones de los brasileños, como el costo de vida y la inseguridad. Lula acusó a Bolsonaro de planear recortes en el gasto público, mientras que Bolsonaro criticó a Lula por sus gastos en beneficios sociales para asegurar su reelección.
Los sondeos de Datafolha y Quaest indican que Flávio Bolsonaro tiene un 51% de intención de voto frente al 49% de Lula. Este debate se produjo en un contexto de manifestaciones en Brasil, donde miles de derechistas se reunieron en la avenida Paulista, pidiendo la «vuelta» de Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años bajo arresto domiciliario.
En Rio de Janeiro, los bañistas formaron el nombre de Lula en el agua, mientras que un «acto por la democracia» en Copacabana, convocado por el músico Caetano Veloso, reunió a unos 56,000 izquierdistas. Los asistentes expresaron su deseo de continuar la lucha por programas sociales y mejoras en la calidad de vida.

