Veinte años después de dar vida a Miranda Priestly, Meryl Streep regresa con este icónico personaje en El diablo viste a la moda 2, que ya se encuentra en las salas de cine dominicanas. En una reciente conversación, la actriz reflexiona sobre la evolución del mundo editorial y el momento perfecto para esta secuela.
Streep menciona que, aunque muchos asumieron que harían una secuela tras el éxito de la primera película, la idea les parecía aterradora. Sin embargo, hace dos años, la guionista Aline Brosh McKenna presentó una idea que resonó con los cambios actuales en la industria de las revistas y el periodismo.
Transformaciones en el mundo editorial
La actriz destaca que el negocio de las revistas ha cambiado drásticamente, lo que añade tensión a la trama de la película. «El negocio prácticamente se desvaneció, y todos están tratando de ver cómo hacerlo funcionar», explica Streep, subrayando que la historia refleja los desafíos que enfrentan las mujeres en posiciones de liderazgo en un entorno cambiante.
En esta secuela, Miranda está en la cúspide de su carrera, pero enfrenta un «terremoto bajo sus pies» debido a la crisis del modelo de negocio de las revistas. A medida que navega por estas aguas turbulentas, la película explora cómo dirigir una empresa sólida en tiempos difíciles.
Streep también menciona que, a sus 76 años, su personaje ha cambiado físicamente, pero su esencia sigue intacta. «Sigue siendo astuta y mantiene un control firme sobre sí misma y su equipo», afirma, al tiempo que reconoce que la experiencia la ha hecho más dura.
Reencuentros y nuevos rostros
La película presenta un elenco renovado, incluyendo a Justin Theroux y B.J. Novak, mientras que los actores originales aportan continuidad a la historia. Streep destaca la actuación de Simone Ashley como la nueva asistente de Miranda, quien representa una versión más joven y ambiciosa de su personaje.
El director David Frankel es descrito por Streep como una persona tranquila y confiable, lo que contribuye a un ambiente de trabajo positivo durante la filmación. La actriz también reflexiona sobre la experiencia de ver la película en la pantalla grande, enfatizando la alegría de compartirla con otros, a pesar de su naturaleza introvertida.
Con el regreso de Miranda Priestly, la secuela promete no solo risas, sino también una reflexión sobre los cambios en la industria y el papel de las mujeres en el liderazgo. Esta nueva entrega llega en un momento crucial, ofreciendo tanto entretenimiento como una mirada a la realidad del mundo editorial actual.
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