Las redes sociales han sido testigos de una avalancha de memes irónicos que celebran la nueva mayoría demócrata en Estados Unidos, tras las elecciones de medio mandato del martes. Estos memes destacan temas como la identidad de género y el aborto, y marcan el regreso del término «¡Vuelve lo woke!», utilizado por la derecha para criticar a los progresistas.
Entre las publicaciones más populares en X, se insinúa que será obligatorio incluir pronombres personales en los correos electrónicos, una práctica que la Administración de Trump había prohibido para los trabajadores públicos. «PUT YOUR PRONOUNS BACK IN THE FUCKING EMAIL #WOKEISBACK» se ha vuelto un lema recurrente.
Otras publicaciones parodian las críticas de Trump, quien firmó una orden ejecutiva para mantener a «los hombres fuera de los deportes femeninos», refiriéndose a la participación de mujeres trans en estas categorías. Un internauta bromeó: «Mi hijo ya ganó el primer puesto en la competición de natación femenina» tras conocer los resultados.
Los memes también abordan el tema del aborto, sugiriendo que se convertirá en una práctica común en el país. Un usuario planteó: «¿Debería transicionar primero o interrumpir mi embarazo? No lo sé, estoy tan emocionado que no sé por dónde empezar».
La sátira se extiende a otros temas, con mensajes como «¡Convirtamos los centros de datos en clínicas para abortar!». Otro usuario mencionó: «Ya realicé mi tercer aborto en el día de hoy después de votar azul. Ahora me voy a casa con mi poliamor interracial de inmigrantes».
Una cuenta de X también proclamó que llegó el momento del «¡pelo azul para todos!», una referencia a la comunidad LGBT que ha proliferado en estos mensajes festivos. Además, se ha compartido una imagen del secretario de Estado, Marco Rubio, con el pelo teñido de azul y símbolos de apoyo a los derechos LGBT y feministas.
En general, los espacios progresistas en las redes sociales muestran un ambiente de celebración y burla hacia los dirigentes republicanos, quienes durante la campaña atribuyeron posturas extremistas a los demócratas. Este fenómeno refleja un cambio en la narrativa política tras la reciente victoria electoral.

