Al recibir el premio Manny Mota, Mel Rojas Jr. se convierte en un símbolo del club Tigres del Licey, destacándose entre los jugadores activos del equipo. La temporada pasada, los Tigres finalizaron con una marca de 21-29, enfrentando dificultades en el bateo situacional.
Rojas Jr. expresó su determinación al afirmar: «Ni me acordaba que habíamos quedado último. Es lo mismo que quedar quinto en la regular, igual estás afuera, o lo mismo que terminar en segundo en la final. La meta no es ni el round robin, es ser campeones». Este jugador de 26 años tuvo una campaña destacada, logrando los totales más altos de su carrera en la pelota invernal con 49 partidos jugados, 42 hits, 24 remolques y 26 anotadas.
Se anticipa que Rojas Jr. tendrá un impacto significativo en el Licey, especialmente tras su rendimiento en la Liga Mexicana de Béisbol, donde jugó para los Guerreros de Oaxaca, bateando para .294 con 17 jonrones, 25 dobles, 4 triples y 65 empujadas.
El jugador, nacido en Indianapolis, destacó el trabajo de la directiva del Licey, que ha mantenido contacto con los jugadores, incluyendo tanto a prospectos como a veteranos. «Tenemos buenos prospectos, y también veteranos que no se pueden quedar afuera», añadió.
El valor de Rojas Jr. se incrementa al ser parte de un grupo de jugadores que sienten la pasión por la causa azul. Entre ellos se encuentran Emilio Bonifacio, César Valdez y Sergio Alcántara, quienes han acumulado entre cinco y 20 temporadas con el equipo.
El mánager azul, Gilbert Gómez, cuenta con este sólido núcleo de jugadores experimentados para buscar el campeonato en la próxima temporada. La combinación de juventud y experiencia podría ser clave para el éxito del Licey en el torneo venidero.

