Este martes, al cerrar los colegios electorales en Estados Unidos, millones de votantes verán cómo las cadenas de televisión comienzan a proyectar los resultados de las elecciones, tiñendo el mapa del país de rojo y azul, aunque las autoridades no hayan terminado de contar los votos. Esta noche electoral es crucial para el presidente Donald Trump, quien enfrenta la posibilidad de perder la mayoría republicana en el Congreso ante una clara ventaja de la oposición demócrata en los sondeos.
Los resultados que se anunciarán por los medios no serán oficiales, ya que el sistema electoral estadounidense carece de un recuento nacional centralizado. Cada uno de los 50 estados y el Distrito de Columbia organiza sus propias elecciones, lo que significa que no hay una autoridad federal que centralice las papeletas y anuncie los resultados.
Además, cada estado, condado y municipio aplica sus propias reglas sobre el voto, la identificación de los electores, el sufragio por correo y el escrutinio. Esta fragmentación puede hacer que el recuento oficial se prolongue días o incluso semanas, como sucedió en las elecciones presidenciales de 2020, cuando varios estados clave tardaron en completar el conteo debido al alto volumen de votos por correo.
Una vez que cierran los colegios electorales, las papeletas son verificadas y contadas, ya sea de forma manual o mediante escaneo. Los resultados son enviados a los centros electorales de cada condado, donde se publican a medida que avanza el escrutinio.
La agencia Associated Press (AP) y las principales cadenas de televisión, como ABC, CBS, CNN, NBC y Fox News, cuentan con equipos que proyectan a los ganadores antes de que finalice el recuento. Estos equipos cruzan los resultados provisionales de cada condado con encuestas a pie de urna y tendencias históricas para hacer sus proyecciones.
La regla que siguen es clara: solo declaran una carrera decidida cuando consideran que los votos restantes no pueden alterar el resultado final. La primera proyección electoral documentada fue realizada por AP en 1848, cuando anunció la victoria de Zachary Taylor utilizando el telégrafo.
Desde los años sesenta, las cadenas de televisión han participado en esta carrera por anunciar resultados, lo que se ha convertido en parte del espectáculo de las noches electorales. Sin embargo, estas proyecciones pueden generar controversia; en 2020, Fox News predijo prematuramente la victoria de Joe Biden en Arizona, lo que irritó a Trump y avivó el debate sobre cuándo es seguro declarar un ganador.
Los primeros colegios electorales cerrarán a las 18:00 en Indiana y Kentucky, mientras que la mayoría de los estados cerrarán entre las 19:00 y las 21:00. En los territorios donde los resultados son claros, las proyecciones se conocen casi de inmediato, pero en contiendas reñidas, como las del Senado en Georgia, Míchigan y otros estados, el mapa electoral podría permanecer incompleto durante horas o días.
Las proyecciones no tienen validez oficial ni certifican los resultados, tarea que corresponde a las autoridades electorales, pero permiten anticipar cómo podría cambiar el poder político en el país.

