Conor McGregor, excampeón de dos divisiones de 37 años, aseguró estar sano y prometió regresar al octágono tras una inesperada lesión sufrida durante su última pelea. En un mensaje publicado en la red social X, McGregor expresó su sorpresa por lo ocurrido, afirmando que estaba tranquilo y preparado antes del combate.
El irlandés insistió en que no tenía ninguna lesión previa y que había estado entrenando intensamente, lanzando patadas y saltando sin problemas. Comparó el daño sufrido a su rodilla con una «junta de culata de un motor reventada», lo que sugiere una posible rotura de ligamentos.
McGregor describió su situación actual como un «momento terriblemente oscuro» y un «infierno», pero se mostró decidido a superar este obstáculo. «Superaré esto. Nada me detendrá. Volveré», escribió en su publicación.
Max Holloway, quien también estuvo presente en la pelea, bromeó sobre la situación de McGregor y expresó su deseo de enfrentarse a él nuevamente en el futuro. Holloway había sido derrotado por McGregor en su primer encuentro en 2013.
El mensaje de Holloway en X incluyó un agradecimiento a McGregor por la pelea y un reconocimiento del valor que se necesitó para regresar al ring después de varios años. Además, le envió sus oraciones para una pronta recuperación.

