La abogada y activista Maxi Feliz, madre de un niño neurodivergente, hizo un llamado a la ciudadanía este lunes para actuar con respeto y responsabilidad ante las imágenes y videos de niños neurodivergentes que circulan en redes sociales. Su denuncia se centra en las burlas y comentarios humillantes que pueden vulnerar derechos protegidos por la Constitución y las leyes dominicanas.
Feliz explicó que su llamado surge a partir de los testimonios de numerosas familias que han compartido experiencias similares. Muchos padres han expresado su orgullo por los logros de sus hijos, solo para recibir burlas o ver sus videos difundidos por terceros con el fin de ridiculizarlos.
“No es un caso aislado. Son muchas las familias que me escriben y me buscan porque no saben qué hacer cuando esto les pasa. Y yo las entiendo, porque como madre de un niño neurodivergente esta realidad no me la cuentan: la vivo”, comentó Feliz, subrayando el esfuerzo detrás de cada pequeño avance que una familia celebra.
La activista recordó que el artículo 38 de la Constitución consagra la dignidad humana como sagrada e inviolable, mientras que el artículo 44 protege la intimidad y el honor, estableciendo que cualquier autoridad o particular que vulnere esos derechos debe resarcirlos conforme a la ley.
Además, mencionó que los artículos 12 y 18 de la Ley 136-03, que rige el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes, protegen la integridad personal y la reputación de los menores. El artículo 26 prohíbe la divulgación de imágenes y datos de niños de manera que afecten su desarrollo o reputación.
Feliz instó a las familias afectadas a buscar orientación y protección del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) y a denunciar ante el Ministerio Público cualquier infracción para que se investiguen y determinen las responsabilidades correspondientes.
La activista enfatizó que muchas familias comparten sus experiencias para celebrar los logros de sus hijos y visibilizar sus necesidades. “Nuestros hijos no tienen que demostrar nada para merecer respeto. Su dignidad no depende de cómo hablan o de cuánto apoyo necesitan”, afirmó.
Feliz concluyó destacando que detrás de cada niño neurodivergente hay una familia que sufre cuando se burlan de ellos, y que todos merecen crecer sin ser señalados ni rechazados. “Como madre y como abogada, seguiré trabajando para que se respeten sus derechos y para que ninguna familia se sienta sola”, aseguró.

