SANTO DOMINGO.- Hoy se cumplen 89 años desde que se difundieron las primeras informaciones sobre la matanza de haitianos en la zona fronteriza y la región del Cibao, ordenada por el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo, a través de medios de comunicación extranjeros.
Los registros históricos indican que Trujillo anunció la muerte de haitianos en territorio dominicano el 4 de octubre de 1937, durante un discurso en Dajabón, donde proclamó que la dominicanización fronteriza era una realidad. Al día siguiente, la matanza comenzó en la mañana, cuando hombres atacaron a haitianos con cuchillos, palos y machetes, disfrazados de campesinos.
La violencia se extendió desde el sur de Dajabón hacia toda la zona norte, incluyendo Montecristi, Valverde, Santiago Rodríguez, hasta llegar a La Vega, Bonao, Puerto Plata y Samaná. Aunque nunca se estableció una cifra oficial de muertos, se estima que la cantidad podría estar entre cuatro mil y seis mil.
El 14 de octubre, agencias internacionales publicaron la información sobre la matanza, y al día siguiente, el Gobierno dominicano comunicó que los incidentes fronterizos eran resultado de las frecuentes invasiones de tierras por parte de haitianos, defendidas por terratenientes dominicanos.
En medio de la tensión, el ministro haitiano Evremont Carrié visitó el país y se reunió con Trujillo para presentar sus quejas. Aunque Trujillo ordenó detener la operación, se dice que la matanza continuó de forma esporádica hasta el 15 de noviembre.
Acuerdo de conciliación
Para buscar una solución, el 30 de enero de 1938, una Comisión Permanente de Conciliación, designada por los gobiernos de Haití y República Dominicana, se reunió en Washington, Estados Unidos. Allí acordaron un pago que puso fin al conflicto fronterizo entre ambos países.
El acuerdo fue mediado por la Iglesia católica y ratificado por el Congreso Nacional de la República Dominicana el 31 de enero de 1938, y el 5 de febrero por el congreso haitiano. El presidente de los Estados Unidos, Franklin Roosevelt, también saludó el acuerdo entre Trujillo y el presidente haitiano Sténio Vincent.
Se acordó una indemnización de US$750,000, donde la delegación dominicana estaba compuesta por Andrés Pastoriza y Manuel de Jesús Troncoso De La Concha, mientras que la delegación haitiana incluía a Abel Leger y Hoffman Philip.
El gobierno dominicano realizó el primer pago de US$250,000 al gobierno haitiano, financiado a través de un préstamo estatal, lo que puso fin a las disputas entre ambos países y reafirmó el control dominicano sobre la frontera, obligando al gobierno haitiano a gestionar la inmigración hacia la República Dominicana.

