PARÍS. El Primero de Mayo reunió este viernes en Francia entre 158.000 y 300.000 manifestantes, según las cifras proporcionadas por la Policía y los sindicatos, respectivamente. Esta afluencia es similar a la de la Fiesta del Trabajo de 2025.
La jornada coincidió con la entrada en vigor temporal del controvertido acuerdo UE-Mercosur, aunque este aspecto pasó desapercibido en las protestas, que se centraron en exigir un aumento salarial para enfrentar el incremento de los precios de la energía y la inflación.
Las centrales sindicales también criticaron un proyecto de ley impulsado por la derecha y el centro macronista, que busca liberalizar las aperturas de panaderías y floriculturas el 1 de mayo, argumentando que esta medida atenta contra el derecho al descanso de los trabajadores.
El Gobierno francés fue atacado por la izquierda por no implementar un impuesto extraordinario a empresas como TotalEnergies, que reportó ganancias récord gracias al aumento del precio del barril debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa (LFI), propuso la nacionalización de TotalEnergies, sugiriendo que de haber permanecido nacionalizada, el Estado habría recaudado 30.000 millones en cinco años. Mélenchon insinuó que se postulará nuevamente como candidato presidencial en menos de un año.
La manifestación principal tuvo lugar en París, donde se recorrieron casi 3 kilómetros entre la plaza de la République y la de Nation. La Policía reportó la participación de 24.000 personas, mientras que el sindicato CGT estimó que fueron 100.000. Al llegar a Nation, se produjeron momentos de tensión con enfrentamientos entre manifestantes y policías.
En Lyon, cuatro personas fueron arrestadas por lanzar proyectiles a las fuerzas del orden, y en Nantes, dos policías resultaron heridos. En Amiens, el líder del Partido Socialista (PS), Olivier Faure, fue hostigado con harina por miembros de una organización comunista libertaria que lo acusan de abandonar las luchas populares.
La agrupación de ultraderecha Agrupación Nacional (RN), liderada por Marine Le Pen, también organizó un mitin en Mâcon, donde criticó el acuerdo UE-Mercosur. Jordan Bardella, quien podría asumir la candidatura presidencial si Le Pen es inhabilitada en un proceso judicial, enfatizó que los agricultores franceses están en crisis debido a las políticas actuales.
El discurso de Bardella resaltó la preocupación por la entrada masiva de productos agrícolas de Brasil y Argentina, lo que podría agravar la situación de los agricultores en Francia.

