El magistrado Justiniano Montero, presidente de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia, ha propuesto una reforma al Código Iberoamericano de Ética Judicial.
Su llamado se dirige a la comunidad jurídica internacional para actualizar este código, adaptándolo a las exigencias tecnológicas y los cambios sociales actuales.
Durante su participación en el panel “20 años del Código Iberoamericano de Ética Judicial”, Montero destacó que, aunque la esencia de la ética permanece constante, los instrumentos que la regulan deben ser dinámicos.
Esto es crucial para evitar que queden obsoletos, ya que la moral social evoluciona con el tiempo.
El magistrado recordó que el Código fue aprobado en la República Dominicana en 2006 y ha sido adoptado por diversos poderes judiciales en Iberoamérica.
Sin embargo, advirtió que es necesario someterlo a una revisión exhaustiva para que refleje los nuevos contextos y desafíos éticos de la sociedad contemporánea.
Propuesta de reforma y su relevancia
Montero enfatizó que el código debe ser revisado por una comisión multidisciplinaria que aporte una visión filosófica del siglo XXI.
La reforma debería dar lugar a un cuerpo normativo que refleje las dinámicas éticas actuales y las realidades de los sistemas de justicia en la región.
El magistrado también destacó la importancia de la labor de pensadores como Manuel Atienza y Rodolfo Vigo, quienes interpretaron los problemas éticos de la región.
Su trabajo es fundamental para consolidar un modelo de justicia transparente y basado en la integridad.
Los expertos internacionales presentes en el panel, como Farah Saucedo Pérez y Armando Andruet, coincidieron en la necesidad de actualizar el código.
Señalaron que los dilemas éticos actuales, como el uso de tecnologías y redes sociales, no fueron previstos hace dos décadas.
Desafíos y futuro del sistema judicial
Los panelistas abordaron la importancia de incluir aspectos como la conducta de los jueces en entornos digitales y la ética en el uso de la Inteligencia Artificial en la justicia.
También resaltaron la necesidad de fortalecer la transparencia institucional en la era de la información rápida.
Esta discusión forma parte del Plan Justicia del Futuro 2034, que busca evaluar y construir propuestas para el sistema judicial en la próxima década.
Montero concluyó que una justicia confiable requiere una estructura ética que se adapte a la modernización.
Finalmente, el magistrado subrayó que la revisión del código debe incluir componentes como la Inteligencia Artificial, la objeción de conciencia y los conflictos de intereses, para responder adecuadamente a los desafíos de la nueva modernidad.

