La líder opositora venezolana María Corina Machado ha manifestado su distanciamiento con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y otros líderes progresistas de América Latina.
Durante una rueda de prensa en Madrid, confirmó su coordinación con Estados Unidos para su regreso a Venezuela, marcando un giro significativo en el panorama político internacional.
Machado expresó que los recientes acontecimientos en Barcelona, en un foro internacional sobre democracia, evidencian la falta de conveniencia de un encuentro con Sánchez.
Sus declaraciones surgen en un contexto de posturas divergentes entre líderes internacionales sobre la crisis en Venezuela.
Al ser cuestionada por la prensa, Machado respondió a las críticas de varios mandatarios presentes en el evento, incluyendo al presidente colombiano Gustavo Petro, quien mencionó un supuesto «temor» del pueblo venezolano ante su posible regreso.
Distanciamiento Diplomático
Las diferencias se han acentuado tras los pronunciamientos de líderes como Luiz Inácio Lula da Silva y Pedro Sánchez, quienes abogan por la no injerencia política en Venezuela.
A pesar de esto, Machado defendió su postura, indicando que su ausencia en reuniones con el Gobierno español se debe a una clara incompatibilidad política.
Durante su estancia en España, la dirigente se reunió con figuras de la oposición conservadora, evitando cualquier acercamiento con representantes del Gobierno socialista, lo que refuerza su distanciamiento diplomático.
Machado también lanzó críticas contundentes contra la administración actual de Venezuela, afirmando que los líderes del oficialismo representan «el caos, la violencia y el terror».
En contraste, su propuesta política busca una transición pacífica.
Elecciones Libres y Apoyo Internacional
Según la dirigente, el problema estructural del país va más allá de los nombres en el poder.
Aseguró que el temor no reside en la población, sino en quienes intentan mantener el control político.
Reiteró que la única salida viable para Venezuela es la realización de elecciones libres y transparentes, con garantías internacionales.
Un momento destacado de su intervención fue su reconocimiento al expresidente estadounidense Donald Trump, a quien consideró el único líder global que ha asumido riesgos por la libertad de Venezuela.
Machado afirmó que mantiene conversaciones con autoridades estadounidenses para coordinar su retorno al país, a pesar de los riesgos que esto conlleva.
Finalmente, enfatizó que el camino hacia la estabilidad en Venezuela depende de un proceso electoral legítimo.
Aseguró que millones de venezolanos en el exterior podrán regresar cuando existan condiciones democráticas reales.
Mientras tanto, las autoridades venezolanas han relegado el tema electoral, priorizando la agenda económica, lo que ha sido criticado por sectores opositores.
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