La comunidad de Las Terrenas, en Samaná, experimentó un apagón prolongado la noche del sábado 18 de julio, tras la salida de operación del transformador de la subestación que abastece la zona. La Compañía Luz y Fuerza atribuyó esta interrupción a una sobrecarga de la línea que conecta la demarcación con el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), superando su capacidad debido al aumento de la demanda.
La distribuidora de electricidad indicó que la infraestructura actual es insuficiente para satisfacer de manera estable las necesidades de Las Terrenas y El Limón, áreas que están en proceso de expansión turística e inmobiliaria. Aunque la empresa no especificó la duración del apagón ni la cantidad de usuarios afectados, explicó que la demanda de electricidad excedió la capacidad de la línea de interconexión, lo que llevó a la falla del transformador.
Luz y Fuerza recordó que desde 2015 ha advertido sobre las limitaciones técnicas de la línea y el riesgo de que no pudiera soportar el crecimiento urbano y hotelero de la zona. La compañía afirmó que las medidas necesarias para aumentar la capacidad del sistema no se han implementado con la urgencia requerida.
El 16 de agosto de 2024, se registró un incidente similar por sobrecarga, y tras ese evento, Luz y Fuerza comunicó el problema a la Superintendencia de Electricidad y otras autoridades del sector. A pesar de su disposición para evaluar la situación, aún no ha recibido una respuesta concreta.
Como solución, Luz y Fuerza propuso la construcción de una línea de transmisión de 138 kilovoltios entre Nagua y Sánchez, así como una nueva subestación eléctrica en Las Terrenas, con una capacidad de entre 40 y 60 megavoltio-amperios. Esta infraestructura permitiría atender el crecimiento de la demanda, estabilizar el voltaje y reducir las interrupciones.
La empresa enfatizó que corresponde al Estado, a través del Ministerio de Energía y Minas y otras entidades, garantizar la capacidad necesaria para el transporte de energía hacia la comunidad. Además, Luz y Fuerza expresó su disposición a invertir en la solución, aunque condicionó su participación al pago de una deuda relacionada con el congelamiento de la tarifa eléctrica desde 2020.
La compañía reconoció que los apagones afectan negativamente a residentes, comercios, hoteles y proyectos inmobiliarios en Las Terrenas y El Limón. Advirtió que cualquier retraso adicional en la construcción de la nueva línea y sus subestaciones podría agravar la situación eléctrica en la zona.
Luz y Fuerza destacó que su contrato de concesión la obliga a conectar a quienes soliciten el servicio, pero la capacidad limitada de la infraestructura de interconexión compromete la calidad del suministro. La empresa solicitó a las instituciones involucradas que tomen decisiones concretas y establezcan un cronograma verificable para cumplir con los compromisos asumidos con la comunidad.
Finalmente, Luz y Fuerza concluyó que la comunidad no puede seguir soportando las consecuencias de una infraestructura insuficiente y la falta de acción que ha sido advertida durante más de una década.

