El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, llegó este viernes a España para una visita oficial de dos días.
Durante su estancia, se reunió con el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, antes de participar en una cumbre con otros líderes progresistas.
El enfoque principal de estas reuniones es el futuro del orden democrático y la lucha contra el avance de la extrema derecha populista.
“Lo que queremos es redoblar nuestros esfuerzos para trabajar por la paz y por un multilateralismo reforzado”, afirmó Sánchez.
Esta declaración se produce en un contexto donde el gobierno español ha cerrado su espacio aéreo a aviones estadounidenses utilizados en la guerra con Irán.
En este marco, Lula expresó su solidaridad con el papa León XIV, tras las críticas de Donald Trump hacia el pontífice por su condena a la guerra.
Ambos líderes, Lula y Sánchez, son parte de un grupo reducido de mandatarios progresistas que han mantenido su popularidad a pesar de la tendencia hacia la derecha en sus países.
Reuniones y Acuerdos
La reunión entre Lula y Sánchez tuvo lugar en un antiguo palacio real en Barcelona, donde firmaron 15 acuerdos que abarcan diversas áreas, desde comercio hasta explotación de recursos.
Este encuentro fue solo el inicio de una serie de diálogos programados para el sábado, donde se espera que participen otros líderes en un centro de conferencias.
Lula destacó que Brasil y España están “codo con codo en las trincheras” y enfatizó la importancia de que la democracia vaya más allá del simple acto de votar.
El primer evento del sábado será la IV Reunión en Defensa de la Democracia, un foro creado para combatir el extremismo y la desinformación.
Entre los asistentes se encuentran líderes de varios países, como la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa.
Lula comentó sobre el crecimiento del grupo progresista, señalando que la participación de estos líderes indica un cambio potencial en la marea política.
Movilización Progresista Global
Muchos de los líderes que participen en la reunión de defensa de la democracia también asistirán a la inauguración de la Movilización Progresista Global.
Este evento reunirá a políticos y responsables de políticas públicas de izquierda, y se espera la asistencia de alrededor de 3,000 personas.
Durante la movilización, se abordarán temas como la desigualdad salarial y estrategias para mejorar los resultados electorales de los progresistas.
Pol Morillas, director del CIDOB, destacó que estas reuniones son una demostración de fuerza de líderes democráticos ante el auge de la extrema derecha.
Morillas también mencionó que el discurso del primer ministro canadiense, Mark Carney, en Davos, resalta la necesidad de que las “potencias medias” busquen nuevas estrategias en un mundo dominado por superpotencias.
Lula, Sánchez y otros líderes comparten la visión de que el mundo no debe ser solo para las grandes potencias.

