El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, visitó este viernes el estado de Minas Gerais, donde instó a sus seguidores a movilizar a los indecisos para que acudan a votar en las elecciones del próximo 25 de octubre. Este estado es clave en las elecciones de Brasil 2023, con 16 millones de electores que pueden influir en el resultado.
Durante un mitin en el municipio de Juiz de Fora, Lula pidió a los asistentes que se esforzaran por convencer a los indecisos, sugiriendo que los acompañen a las urnas. «No le digan al indeciso qué candidato tiene que escoger. Pídanle que piense en qué Brasil quiere. Seguro que nos votará, somos la única opción de mejorar Brasil», expresó el líder progresista.
La campaña de Lula enfrenta el desafío de una alta abstención, que alcanzó el 21 % en la primera vuelta de las elecciones, el nivel más alto desde 1998. Este dato es preocupante para su campaña, ya que la abstención suele ser mayor entre los votantes de bajos ingresos.
En la primera ronda, Lula obtuvo el 45 % de los votos, dos puntos porcentuales menos que su rival, Flávio Bolsonaro. Sin embargo, en Minas Gerais, sus resultados fueron aún más bajos, quedando cinco puntos por detrás de Bolsonaro.
Minas Gerais es considerado un estado crucial en Brasil, ya que su votación refleja el panorama nacional. Históricamente, ningún presidente ha logrado ganar unas elecciones sin triunfar en esta región.
En su visita a Juiz de Fora, una ciudad con una población de medio millón de habitantes y una fuerte industria agroalimentaria, Lula recordó que en esta localidad obtuvo el 49.58 % de los votos en comparación con el 41.53 % de Bolsonaro.
Por otro lado, en Ipatinga, la votación fue mayoritariamente a favor de Bolsonaro, quien recibió el 61.11 % de los sufragios, mientras que Lula solo alcanzó el 31.47 %.
Lula concluyó su discurso afirmando: «Quien gana en Minas gana en Brasil, y vamos a ganar en Minas y en Brasil», prometiendo crear empleos en el Valle del Acero, una región emblemática del estado.

