La campaña de Luiz Inácio Lula da Silva anunció que presentará este jueves en Brasilia una denuncia ante las misiones de observación electoral sobre fallas de Meta que podrían beneficiar a Flávio Bolsonaro, su rival en las elecciones presidenciales de Brasil. La denuncia será entregada a los siete observadores acreditados, incluyendo a la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE).
Además, la coalición de Lula ha informado que también ha llevado el caso al Tribunal Superior Electoral y lo remitirá a organismos internacionales que defienden la libertad de expresión y la democracia. Según la campaña, una serie de problemas no explicados por Meta generan sospechas de que la empresa estaría interfiriendo en el proceso electoral en favor de Bolsonaro.
Meta, que es propietaria de Instagram, Facebook, Threads y WhatsApp, ha sido acusada de interrupciones en el servicio de anuncios, caídas en el recuento de visualizaciones de publicaciones de Lula y bloqueos temporales de contenido en Instagram. La coalición sostiene que hay diferencias en el tratamiento de herramientas de inteligencia artificial y búsqueda en WhatsApp.
La campaña de Lula destaca que Bolsonaro recibe casi el triple de interacciones en redes sociales, a pesar de tener un 17% menos de seguidores que el presidente. Meta ha atribuido los problemas a fallas técnicas que también habrían afectado a otros anunciantes, pero no ha proporcionado pruebas suficientes de que otros candidatos brasileños hayan enfrentado situaciones similares.
En respuesta a estas preocupaciones, la campaña de Lula habilitó hace tres días una herramienta para recibir denuncias de censura digital, la cual ha recopilado más de 2,700 reportes, la mayoría relacionados con Instagram. Esta información, junto con informes de organizaciones de la sociedad civil, será enviada a los observadores internacionales.
La denuncia se enmarca en la intensa disputa política por la difusión de contenidos en redes sociales, donde se señala que el equipo de Bolsonaro ha recurrido a la Justicia Electoral para limitar las publicaciones digitales de Lula y sus simpatizantes.

