El presidente reelecto de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que su victoria electoral es una «derrota de la mentira y del negacionismo», tras obtener el 52 % de los votos en la segunda vuelta, superando al 48 % de su rival, Flávio Bolsonaro, este domingo en São Paulo.
Lula hizo estas declaraciones durante una comparecencia en un hotel de la ciudad, donde estuvo acompañado por su esposa Janja da Silva, el vicepresidente reelecto Geraldo Alckmin y otros aliados. En medio de aplausos, prometió que realizará «el mejor mandato que un presidente hizo jamás en este país».
El presidente también criticó a Bolsonaro, acusándolo de mentir y carecer de «una célula de humanismo». Lula se refirió a su adversario como alguien que parece «todo falso», en el contexto de los tensos debates televisivos que ambos mantuvieron en la última semana.
El líder del Partido de los Trabajadores (PT) se mostró satisfecho por la reducción de la abstención en comparación con la primera vuelta, donde quedó en segundo lugar. Agradeció especialmente a los jóvenes y a los mayores que salieron a votar para defender la democracia.
En su discurso, Lula aseguró que cambiará la forma de gobernar el país y destacó la importancia de la comunicación en redes sociales, que fue clave para su remontada. Su nuevo mandato comenzará el 5 de enero.
Entre sus promesas para los próximos cuatro años, Lula se comprometió a proteger la libertad religiosa, combatir la violencia de género, continuar invirtiendo en educación y sanidad, y seguir con la política de freno a la deforestación.
Respecto al fortalecimiento de la derecha en el Congreso, el presidente manifestó su disposición a «trabajar» con los parlamentarios para aprobar los proyectos del Gobierno. En el ámbito internacional, Lula afirmó que Brasil «no acepta ser el patio trasero de nadie» y desea que el país tenga un papel «central» en las discusiones globales.
Finalmente, Lula criticó a las plataformas de redes sociales por su papel en el proceso electoral, señalando que deben ser reguladas y que «el crimen en el mundo digital tiene que ser tratado igual al crimen en la vida real».

