El presidente Luiz Inácio Lula da Silva celebró el martes su cumpleaños número 81 con la promesa de trabajar 24 horas al día por Brasil, tras su reciente reelección en el balotaje frente al conservador Flávio Bolsonaro.
Dos días después de ser elegido para un cuarto mandato, Lula reafirmó su compromiso con un país dividido que gobernará hasta 2030. En un video publicado en Instagram, expresó: «Quiero asumir un compromiso: voy a hacer el mejor mandato que un presidente haya hecho en la historia de este país».
La derecha ha intentado cuestionar la edad del presidente, sugiriendo que su longevidad podría ser un signo de desgaste político. Sin embargo, Lula se mostró decidido, afirmando que dedicará su tiempo a transformar Brasil en el país que todos sueñan.
Después de un revés en la primera vuelta, la izquierda intensificó su presencia en las redes sociales, donde Lula comenzó a interactuar más activamente. Reconoció el papel fundamental de la «juventud rebelde» en su reelección.
A pesar de haber enfrentado un cáncer de piel, Lula se siente en buen estado físico y suele usar un sombrero para cubrir su cabello gris. Su partido, el Partido de los Trabajadores, organizó una celebración frente a su residencia presidencial en Brasilia.
En su mensaje de cumpleaños, Lula agradeció a Dios y al pueblo brasileño, destacando la importancia de la participación de diversas generaciones en su campaña, especialmente de los ancianos y las mujeres que defendieron la democracia. «Tengo mucha historia para contar y, principalmente, mucho aún por hacer al lado del pueblo brasileño», concluyó.
Con una mirada optimista hacia el futuro, Lula afirmó: «Como yo siempre digo: voy a vivir 120 años».

