El presidente de la Suprema Corte de Justicia y del Consejo del Poder Judicial, Luis Henry Molina, convocó a los miembros de dicho organismo a una sesión el próximo 19 de mayo ante la inminente huelga programada para el 21 de mayo, en la que participarían cerca de 300 magistrados.
La decisión de Molina se tomó tras una reunión el 13 de mayo, donde varios magistrados expusieron la situación actual del ejercicio judicial y las tensiones internas dentro de la institución. Los jueces fundamentan su protesta en la renuncia de servidores judiciales, situación que atribuyen a las condiciones laborales y a la escala salarial del sector.
Motivos de la protesta
Los convocantes cuestionan la asignación de recursos del presupuesto del Poder Judicial destinados a la organización de eventos, argumentando que la falta de sustitución del personal saliente genera una sobrecarga de tareas. Esta situación ha llevado a un creciente descontento entre los magistrados, quienes consideran que sus demandas no han sido atendidas adecuadamente.
Como parte de los canales de comunicación institucionales, una comisión designada por Molina se reunió con cinco representantes de los jueces en protesta. En este encuentro se estableció una propuesta de trabajo orientada a evaluar formalmente el pliego de demandas presentado por los magistrados.
Compromiso de diálogo
Molina comunicó formalmente la disposición del organismo para mantener las vías de diálogo. A través de una comunicación interna dirigida a los más de 7,000 empleados del Poder Judicial, incluidos los 730 jueces activos del país, el presidente de la Suprema Corte afirmó que el proceso se abordará con apertura para atender las necesidades y expectativas del personal del servicio judicial.

