La socióloga dominicana Lilian Bobea, catedrática de Justicia Criminal en la Universidad Estatal de Fitchburg, Massachusetts, afirmó que el descontento económico y el endurecimiento de la política migratoria del presidente Donald Trump podrían favorecer al Partido Demócrata en las elecciones legislativas de noviembre. Durante una entrevista en el programa Propuesta de la Noche, Bobea destacó que hay altas expectativas de que los demócratas logren conquistar la Cámara de Representantes y posiblemente alcancen una mayoría en el Senado.
Bobea explicó que el panorama político estadounidense ha cambiado, con una transformación ideológica y generacional dentro del Partido Demócrata. Según ella, sectores progresistas, conocidos como “demócratas socialistas”, están desafiando a líderes tradicionales como Chuck Schumer y Hakeem Jeffries.
La académica mencionó que existe una conmoción interna en el partido, caracterizada por un reclamo de una agenda más progresista por parte de una nueva generación. Esta generación exige que, si los demócratas obtienen el control del Congreso, se implementen mecanismos de rendición de cuentas frente a las acciones de los republicanos.
Bobea también citó el avance de dirigentes jóvenes y las derrotas de figuras de la vieja guardia como indicadores de este cambio. Un ejemplo que mencionó fue el caso del congresista de origen dominicano Adriano Espaillat, cuya derrota en las primarias demócratas refleja el enfrentamiento entre el liderazgo tradicional y una corriente más alineada con las preocupaciones actuales de afroamericanos y latinos.
La socióloga planteó que el crecimiento de esta fracción progresista podría modificar el histórico bipartidismo estadounidense. Aunque reconoció que es prematuro anticipar un cambio radical, consideró que podría ser una alternativa para romper con la tradición bipartidista dominante en la política de Estados Unidos.
En el ámbito republicano, Bobea identificó una división entre la línea dura vinculada a Trump y la vieja guardia del partido. Aseguró que el desplazamiento de líderes tradicionales, junto con la inflación y la caída de la popularidad presidencial, ha generado preocupación entre los candidatos republicanos.
La participación electoral será crucial, y se espera una alta movilización demócrata. En este contexto, Bobea relacionó el impulso de la SAVE Act, que exige pruebas de ciudadanía y restringe el voto por correo, con los esfuerzos republicanos para limitar el sufragio.
La socióloga también abordó la práctica del gerrymandering, que puede reducir la influencia electoral de comunidades afroamericanas y latinas. Sin embargo, advirtió que el descontento por la situación económica podría frustrar esta estrategia, indicando que el malestar es tan grande que será difícil para los republicanos mantener el control en esos distritos.
Bobea dedicó especial atención a la política migratoria, calificando al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) como “una fuerza paramilitar con esteroides”. Denunció muertes ocurridas durante operativos migratorios y en centros de detención, señalando que hasta marzo de 2026 habían fallecido 85 inmigrantes bajo custodia de ICE debido a condiciones inadecuadas.
Finalmente, Bobea destacó que la severidad de la política migratoria podría motivar a muchos hispanos que antes apoyaron a Trump a votar por candidatos demócratas en noviembre, generando una mayor conciencia electoral entre las comunidades latinas.

