Las autoridades libanesas informaron este miércoles que el número de víctimas mortales por la ofensiva israelí iniciada el pasado 2 de marzo ha ascendido a 3,516 personas, tras registrarse 48 nuevos fallecidos en las últimas 24 horas. Además, la cifra de heridos ha aumentado a 10,674 afectados.
Un comunicado del Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano, vinculado al Ministerio de Salud Pública, destaca que el balance refleja la magnitud de una crisis humanitaria que se agrava a pesar de los recientes anuncios de desescalada entre Israel y el grupo chií Hizbulá.
Las cifras oficiales indican un incremento significativo respecto al reporte del martes, cuando se contabilizaban 3,468 muertos. Los heridos también aumentaron en casi un centenar durante la última jornada.
Entre los ataques más recientes, las autoridades reportaron la muerte de seis ciudadanos sirios y palestinos en las afueras de la ciudad de Tiro, en el sur del país. Además, dos paramédicos fallecieron y otro resultó gravemente herido tras un ataque en la localidad de Shehour.
A pesar de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el lunes que Hizbulá se comprometió a cesar sus ataques contra territorio israelí, los enfrentamientos no han cesado completamente, lo que genera preocupación en la comunidad internacional sobre una posible ampliación del conflicto en la región.
Mientras continúan los bombardeos, representantes de ambas partes mantienen este miércoles una ronda de conversaciones en Washington, en medio de crecientes presiones diplomáticas para lograr una salida negociada que permita reducir las tensiones y evitar un mayor deterioro de la situación humanitaria.
Los esfuerzos internacionales se centran en consolidar un acuerdo que garantice el cese de las hostilidades y facilite la asistencia a miles de civiles afectados por meses de enfrentamientos.

