El papa León XIV llega a Argentina en medio de una crisis económica, donde el crecimiento de sectores como la energía contrasta con la debilidad de la industria y el consumo. Esta es la primera visita de un pontífice en 39 años y ofrece consuelo a quienes lamentan la pérdida de Francisco, el primer papa argentino, quien falleció sin regresar a su país natal tras 12 años de pontificado.
En la entrada de la catedral de Buenos Aires, un televisor sin sonido muestra imágenes de Francisco besando los pies de sus fieles, mientras un cartel con el retrato de León XIV anuncia la misa que se celebrará el 9 de noviembre en el barrio de Palermo. El recuerdo del papa argentino se mezcla con la expectativa de recibir a su sucesor.
Reacciones de los fieles
Para Sol Burgos, de 23 años, la llegada de León XIV representa una forma de consuelo. «Le dolió mucho a Argentina perder a su papa, así que capaz que viene a conectar con nosotros», comentó. Ella recuerda que el cambio al nuevo papa fue difícil debido a la cercanía que se tenía con Francisco.
La trayectoria de León XIV en Perú, donde fue misionero y obispo, ayuda a acortar la distancia. «Gracias a Dios el nuevo papa también ha tenido conexión con Latinoamérica porque ha estado en Perú», añadió Burgos sobre el pontífice estadounidense, quien también tiene nacionalidad peruana.
En la misma plaza, Martín Gerónimo, un vendedor ambulante de 60 años, ofrece souvenirs con imágenes de tango y retratos de Francisco. «Cuando él era monseñor trabajaba acá», recordó, señalando la catedral. «Pasaba por aquí, saludaba. ¡No me daba cuenta de que iba a llegar a papa!»
Expectativas y opiniones sobre Francisco
Francisco visitó varios países de la región, pero nunca regresó a Argentina, lo que decepcionó a muchos compatriotas y alimentó especulaciones. «No pudo o no quiso venir», comentó Rubén Lozano, un visitante de 73 años. «Yo creo que no vino para evitar ciertos antagonismos».
El presidente Javier Milei, quien antes de asumir el poder había criticado a Francisco, moderó su discurso y se reunió con él en el Vaticano. «No tengo dudas de que el papa Francisco quería venir y creo que no vino porque sabía que si venía, generaba un terremoto político», expresó Milei.
León XIV será recibido por Milei el domingo al pie del avión y visitará las ciudades de Córdoba y Luján antes de continuar hacia Perú el 11 de noviembre. Esta es la primera visita papal desde Juan Pablo II en 1987.
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pidió evitar comparaciones entre los dos papas. «Viene el sucesor de Pedro, no viene el sucesor de Francisco», afirmó. Sin embargo, confía en que la visita de León XIV ayude a sanar las divisiones en Argentina.
García Cuerva también ha mencionado que «la libertad económica no puede ser absoluta» y debe medirse en función del bien común. Lozano, frente a la catedral, espera que el nuevo pontífice mantenga el rumbo de su antecesor, considerando a León XIV como un continuador de la impronta que dejó Francisco en la Iglesia.

