MONGOMO (GUINEA ECUATORIAL). – Durante una misa celebrada en Mongomo, el papa León XIV hizo un llamado este miércoles para que se amplíen los espacios de libertad en Guinea Ecuatorial.
Este país, gobernado por Teodoro Obiang desde 1979, ha sido objeto de críticas por parte de la oposición y diversas organizaciones humanitarias.
En su homilía, el papa reflexionó sobre las necesidades del país, expresando que hay hambre de futuro, un futuro que debe estar lleno de esperanza y que promueva la justicia, la paz y la fraternidad.
La misa tuvo lugar en la basílica de la Inmaculada Concepción, donde se congregaron alrededor de 100,000 personas, incluyendo al presidente Obiang y su familia.
La visita del papa a Guinea Ecuatorial es parte de su gira por África, y en su segundo día en el país, destacó la importancia de tomar decisiones activas para construir un futuro mejor.
El lema de su visita es: «Cristo, Luz de Guinea Ecuatorial, hacia un futuro de esperanza.»
Construcción y desafíos del país
Mongomo, que antes del auge del petróleo en la década de 1990 era una simple región, ha recibido importantes inversiones del gobierno, incluyendo la construcción de la basílica, la más grande de Africa Central.
En su mensaje, el papa instó a trabajar por el bien común y a superar las desigualdades sociales.
También hizo un llamado a proteger la dignidad humana, especialmente de los más vulnerables, como los pobres y los reclusos que viven en condiciones difíciles.
A pesar de contar con una alta renta per cápita gracias a la exportación de petróleo, Guinea Ecuatorial enfrenta serios problemas de pobreza, con aproximadamente el 50,7% de su población viviendo por debajo de la línea de pobreza, según el Banco Mundial.
Críticas a la situación política
La visita del papa ha sido comentada por el Comité Central de la Alianza Nacional para la Restauración de la Democracia (ANRD), una organización de oposición en el exilio.
Esta entidad describe a Guinea como un país «secuestrado por la familia presidencial.»
En la misa también estuvo presente Teodorin Obiang, hijo del presidente y actual vicepresidente, quien ha enfrentado investigaciones por blanqueo de capitales en Francia.
Antes de la misa, el papa bendijo la primera piedra de la Iglesia de la Paz, que se construirá en la nueva capital del país.

