León XIV se encuentra hospitalizado tras una operación para extirpar un nódulo canceroso en el pulmón, lo que podría redefinir sus prioridades y agenda como papa. El líder de los 1,400 millones de católicos del mundo fue sometido a cirugía el martes, donde le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho, y permanece en el hospital Gemelli de Roma.
Los médicos del papa, Luigi Carbone y Stefano Margaritora, han indicado que la radiografía de tórax muestra una buena recuperación del pulmón operado, y su postoperatorio evoluciona como se esperaba. Sin embargo, el Vaticano está realizando estudios adicionales para determinar si el cáncer se ha extendido y si se requerirá tratamiento complementario.
Impacto en el papado
A pesar de su recuperación, expertos advierten que el diagnóstico del papa podría cambiar fundamentalmente su pontificado. El vaticanista Giacomo Galeazzi mencionó que la enfermedad puede actuar como una encrucijada, acelerando o disminuyendo el impulso del papado. Nadie esperaba que el papa, quien fue elegido a los 69 años, enfrentara problemas de salud tan pronto.
León XIV, conocido por su afición al tenis y el ejercicio, se convirtió en el papa más joven desde Juan Pablo II. Sin embargo, su salud ahora estará bajo constante escrutinio, lo que podría limitar sus actividades. Ha cancelado todas sus audiencias hasta el 20 de octubre y su agenda de viajes a corto plazo, incluyendo una gira por Uruguay, Argentina y Perú, está en duda.
Se anticipa que, al retomar sus funciones, el papa tendrá una agenda reducida con menos actos públicos. La vaticanista estadounidense Elise Ann Allen, autora de una biografía sobre él, afirmó que León XIV querrá volver al trabajo pronto, pero también es consciente de sus limitaciones.
Posibles cambios en la Iglesia
El primer papa estadounidense ha abordado temas importantes como las guerras y la inteligencia artificial, y ha desafiado a líderes mundiales. Algunos en el Vaticano creen que su enfermedad podría cambiar sus prioridades, lo que podría resultar en menos viajes y más nombramientos. Hasta ahora, León XIV no ha creado ningún cardenal, y varios responsables de dicasterios han alcanzado la edad de jubilación sin ser reemplazados.
León XIV heredó una Iglesia dividida entre corrientes liberales y conservadoras. Aunque se espera que continúe sus esfuerzos diplomáticos, hay quienes sugieren que su enfermedad podría llevarlo a nombrar figuras más conservadoras en posiciones clave. Sin embargo, otros creen que esta crisis de salud podría unir a la Iglesia católica en torno a su liderazgo de manera más sólida.

