LeBron James inició su temporada número 24 en la NBA con los Philadelphia 76ers, enfrentando a los New York Knicks en el Madison Square Garden, donde el equipo local celebró su primer campeonato desde 1973. James, quien lleva el número 23, debutó en una noche marcada por la ceremonia de entrega de anillos y el levantamiento de la bandera de campeones de Nueva York.
El astro anotó sus primeros puntos con los Sixers tras recibir un pase de Joel Embiid y realizar una bandeja. La afición de los Knicks mostró su descontento, coreando «¡No te queremos!» cuando James se acercó a la línea de tiros libres.
Una nueva oportunidad para ganar el título
La llegada de James es una apuesta significativa para los 76ers, que buscan su primer campeonato de la NBA desde 1983. El quinteto titular incluye a Jaylen Brown, Joel Embiid, Tyrese Maxey y VJ Edgecombe, lo que genera expectativas sobre cómo se integrarán estas estrellas.
Una de las principales dudas es cómo funcionará la combinación de jugadores, muchos de los cuales han estado acostumbrados a ser los protagonistas en sus equipos anteriores. La distribución de responsabilidades en momentos críticos será un aspecto clave a seguir durante la temporada.
James comentó sobre el proceso de integración, señalando que «apenas estamos comenzando a integrarnos. No va a ser perfecto. Tenemos algunas cosas sobre las que construir» tras el último partido de pretemporada.
Su agente, Rich Paul, reveló que los Knicks fueron la primera opción de James en la agencia libre, pero que su decisión cambió tras el campeonato de Nueva York la temporada anterior. A sus 41 años, James sigue motivado por la búsqueda de nuevos títulos y por romper sequías de campeonatos, como lo hizo previamente con Cleveland.
Con cuatro campeonatos en su haber, James es el máximo anotador en la historia de la NBA y también lidera en partidos disputados, minutos jugados, y tiros de campo encestados e intentados. Ahora, busca una quinta corona con una cuarta franquicia, un logro inédito en la liga.

