El primer ministro británico Keir Starmer enfrenta su crisis más grave desde que asumió el cargo hace dos años, lo que ha generado especulaciones sobre su posible relevo en Downing Street. Sin embargo, para que esto ocurra, deben cumplirse ciertos requisitos según las reglas del Partido Laborista, incluyendo la dimisión del primer ministro, algo que Starmer ha descartado. En el parlamento actual, se requiere que al menos una quinta parte de los diputados soliciten su renuncia para convocar elecciones primarias.
La historia reciente del partido muestra que en 2016, el liderazgo de Jeremy Corbyn fue cuestionado tras una moción de confianza que perdió por 172 votos contra 40, aunque se negó a dimitir. Según los estatutos del partido, si un mínimo de 81 diputados lo solicita, se debe convocar una elección primaria para elegir un nuevo líder.
En caso de que se convoquen primarias, no hay un candidato claro para suceder a Starmer. Varios nombres han surgido tanto de la derecha como de la izquierda del laborismo, pero ninguno parece tener el apoyo mayoritario necesario para unir al partido en este momento. Además, la «regla de la quinta parte» solo se aplica si los disidentes logran consensuar un nombre de reemplazo.
Candidatos potenciales
Entre los nombres que suenan por la izquierda están Andy Burnham, actual alcalde de Manchester; Angela Rayner, exviceprimera ministra; y Ed Miliband, ministro de Energía. Por la derecha, destacan Wes Streeting, ministro de Sanidad; Shabana Mahmood, ministra del Interior; y Yvette Cooper, ministra de Exteriores. Sin embargo, Burnham se destaca por su popularidad.
Burnham, de 56 años, ha manifestado su intención de postularse para el liderazgo laborista, pero para ello necesita ser diputado. Actualmente, Starmer ha bloqueado su acceso al parlamento. Sin embargo, hay elecciones parciales programadas para ocupar escaños vacantes, lo que podría permitirle postularse formalmente.
Las últimas primarias del laborismo se celebraron en abril de 2020, donde Keir Starmer ganó con un 56 % de los votos, compitiendo contra Rebecca Long-Bailey y Lisa Nandy. Las primarias están abiertas no solo a los miembros del partido, sino también a simpatizantes de sindicatos.
Los participantes votan en varias fases, eliminando a los candidatos con menos apoyo hasta que uno logre más del 50 % de los votos. Es importante destacar que los cargos de líder del partido y jefe de gobierno están interrelacionados, aunque un líder depuesto puede continuar gobernando hasta que se elija a su sucesor.
Un ejemplo de esto ocurrió en 2007, cuando Tony Blair anunció su intención de dimitir, y su sucesor, Gordon Brown, tardó más de un mes en asumir el cargo, mientras Blair continuó como primer ministro con plenos poderes.

