Decenas de personas, incluidos comunitarios, ambientalistas y representantes de la Iglesia católica, se movilizaron este domingo en La Vega para protestar contra la deforestación y los movimientos de tierra en la loma del Santo Cerro, un área considerada santuario ecológico y ruta de fe.
Los manifestantes recorrieron varias comunidades cercanas al Santo Cerro, algunas de las cuales han sufrido inundaciones y acumulación de lodo. Los organizadores atribuyen estas situaciones a la intervención en la montaña y la eliminación de la cobertura vegetal.
Durante la caminata, los participantes señalaron que en la cima y laderas de la loma se observan grandes franjas de terreno removido, caminos improvisados y una notable pérdida de árboles. Alertaron que estas condiciones aumentan el riesgo de erosión, deslizamientos y escorrentías hacia comunidades cercanas durante la temporada de lluvias.
El sacerdote Jhonny Durán, encargado de Medio Ambiente de la Diócesis de La Vega, criticó que las consecuencias ambientales afecten a los sectores más vulnerables. “Los más necesitados tengamos que cargar con las consecuencias de un desastre ambiental, de un ecocidio que se haya cometido. No es justo que nuestras autoridades permitan que un grupo de poder económico pueda hacer lo que le venga en gana”, expresó.
Durán también solicitó una investigación formal sobre los daños en la zona y pidió la intervención de la Procuraduría de Medio Ambiente. “Estamos exigiendo soluciones inmediatas y que los responsables tengan que dar la cara”, manifestó, insistiendo en que se establezcan responsabilidades por las intervenciones realizadas.
Por su parte, el padre Rafael Mendoza, de la parroquia del Santo Cerro, aclaró que la movilización no tenía carácter político, sino comunitario. “Esta marcha no es de ningún partido. Es de la comunidad y de los que les duele la loma, las montañas y este santuario ecológico”, afirmó, mientras los organizadores reiteraron su exigencia de acciones contra los responsables de la deforestación.
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