La Unión Europea (UE) ha decidido aplazar hasta 2027 la implementación de nuevas reglas sobre requisitos de capital por riesgos de mercado, parte de las normas internacionales de Basilea III, para igualar las condiciones con Estados Unidos y otras jurisdicciones. Este retraso busca suavizar el impacto en los bancos europeos mientras se espera la decisión de otras regiones sobre su aplicación.
La Comisión Europea había establecido previamente que estas normas entrarían en vigor el 1 de enero de 2025, pero ahora se ha decidido extender este plazo por dos años. Además, se han adoptado ajustes temporales para mitigar el impacto adverso que estas reglas podrían tener en el capital de algunas entidades financieras del bloque.
Flexibilidad y ajustes temporales
Según el comunicado del Ejecutivo comunitario, esta flexibilidad estará disponible durante tres años desde el inicio de la aplicación de las nuevas normas. La comisaria de Servicios Financieros, María Luis Albuquerque, destacó que estas medidas ayudarán a mantener la igualdad de condiciones en los mercados financieros globales, al tiempo que se respeta el compromiso con las normas de Basilea.
Las modificaciones se centran en la Revisión Fundamental de la Cartera de Negociación (FRTB), que busca calcular de manera más precisa los requisitos de capital por los riesgos reales de los bancos en los mercados de capitales. La Comisión ha señalado que estas medidas abordan «aspectos problemáticos» de las normas, alineándose con lo que otras jurisdicciones ya han implementado o planean hacer.
Bruselas planea relajar algunos aspectos de los modelos internos de evaluación de riesgos, lo que proporcionará alivio tanto en términos de capital como operativo a los bancos. Además, se ofrecerá un trato más flexible en el cálculo de los requisitos de capital para vehículos de inversión colectiva.
Impacto en la competencia
Asimismo, se introducirán flexibilidades específicas para cada banco en el cálculo de los requisitos relacionados con su exposición a la deuda soberana y a la renta variable. Esto permitirá a las entidades aplazar la aplicación de ciertas disposiciones para competir en igualdad de condiciones con bancos no europeos.
La UE también implementará un «multiplicador» para neutralizar el impacto negativo en el capital de los bancos afectados, permitiendo que ajusten sus requisitos de capital por FRTB al nivel previo a la implementación de las nuevas normas. La Comisión ha señalado que algunas jurisdicciones importantes podrían retrasar la implementación del FRTB más allá de 2027, lo que genera incertidumbre sobre las reglas finales en esas regiones.
Las modificaciones propuestas deberán ser aprobadas por el Consejo de la UE y la Eurocámara, quienes tienen un plazo máximo de seis meses para oponerse a estas medidas.
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