La llegada de las tropas estadounidenses a la República Dominicana en 1916 no solo trajo un cambio político, sino también una nueva cultura de esparcimiento. Para los oficiales y marines, el deporte era esencial para mantener la moral y la salud física de la tropa.
Uno de los hitos de este periodo fue la fundación del Santo Domingo Country Club en 1920, ubicado en los terrenos que hoy forman parte del ensanche La Fe. Los estadounidenses introdujeron el golf en el país, aprovechando la extensión de terreno de La Fe para crear un campo de golf y canchas de tenis, que se convirtieron en espacios de socialización para la élite local y extranjera.
Además del golf, las tropas jugaron un papel clave en la popularización del béisbol, estableciendo prácticas en campos improvisados que sentaron las bases para que este deporte se convirtiera en el nacional dominicano. Tras la ocupación, la infraestructura deportiva sufrió un cambio significativo bajo el régimen de Rafael Leónidas Trujillo, quien transformó las ideas de los estadounidenses en grandes obras de infraestructura.
Trujillo vio el deporte como una herramienta de propaganda política. El Estadio Trujillo, inaugurado en 1955, simbolizó el fin de los clubes pequeños y el inicio de los estadios nacionales. Este estadio fue parte de la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre.
Los archivos del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones documentan el interés de Trujillo por la planificación urbana, reflejando proyectos que se materializaron en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, con raíces en los diseños de los años 40 y 50. La expansión de la ciudad llevó a que los terrenos del Country Club en La Fe fueran absorbidos por el casco urbano, obligando a las instituciones deportivas a trasladarse a áreas más amplias.
El ensanche La Fe es un testigo de esta evolución, donde un campo de golf para oficiales se transformó en una visión de ingeniería al servicio del Estado. La documentación en Obras Públicas evidencia cómo la planificación deportiva se convirtió en una herramienta estatal, dejando atrás los días en que las canchas eran simples espacios adaptados por las tropas de ocupación.
Para entender la relación entre el Ensanche La Fe, el desarrollo del golf y la ocupación estadounidense, es crucial observar la ciudad como un organismo en constante crecimiento. Aunque el Country Club se encuentra actualmente en la avenida Isabel Aguiar, las primeras áreas de esparcimiento para las tropas se establecieron en lo que era la periferia verde de la capital.
Durante la ocupación (1916-1924), las tropas estadounidenses buscaron terrenos planos en La Fe para sus actividades recreativas. Este área ofrecía la topografía ideal para un campo de golf improvisado, facilitando la gestión de estos terrenos por parte del Gobierno militar para el uso de sus oficiales.
Con el tiempo, la expansión urbana llevó a que estos terrenos fueran absorbidos por la ciudad, y la presión inmobiliaria hizo que las instalaciones deportivas migraran hacia el oeste. La ocupación dejó una huella en la infraestructura deportiva que luego sería aprovechada por el régimen de Trujillo, quien elevó la noción del deporte a una escala monumental y de propaganda.

