El Kremlin denunció este viernes los intentos de Ucrania de interferir en los intereses rusos en África durante la III cumbre Rusia-África. Dmitri Peskov, portavoz presidencial, afirmó que Rusia está haciendo todo lo posible para contrarrestar estas acciones, que considera una lucha muy seria.
Peskov subrayó que estas interferencias no solo afectan a Moscú, sino también a todo el continente africano, calificándolas de «actividad destructiva». El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, también se refirió a la presencia ucraniana en África, asegurando que hay pruebas de que gobiernos occidentales están utilizando a militares ucranianos para llevar a cabo actos terroristas en la región.
Lavrov mencionó que algunas capitales europeas, incluyendo París, están involucradas en el traslado de personal militar ucraniano para realizar actos de sabotaje. Como ejemplo, citó a Libia, donde, según el diplomático, hay alrededor de 200 militares ucranianos desplegados.
Para apoyar a los países africanos, Rusia ha desplegado el Cuerpo Africano (African Corps), un grupo mercenario paramilitar controlado por su Ministerio de Defensa en la región del Sahel. En julio de este año, el Ministerio de Exteriores ruso ya había condenado los intentos de Ucrania de «crear el segundo frente contra Rusia» en África.
En esa ocasión, el viceministro de Asuntos Exteriores, Georgi Borisenko, mencionó a supuestos instructores ucranianos que estarían enseñando a «militares islamistas» en Mali a utilizar drones. La situación refleja la creciente tensión entre Rusia y Ucrania en el contexto africano.

