Kirguistán ha impuesto una prohibición total a las exportaciones de combustible, según un decreto del Gobierno publicado este martes. Esta medida se mantendrá hasta que se logre la saturación del mercado interno o se establezca un mercado petrolero común dentro de la Unión Económica Euroasiática (UEE), de la cual Kirguistán es miembro.
Además, se han eliminado las restricciones a la importación de derivados de petróleo por carretera. Las autoridades buscan proteger sus reservas de combustible debido a las dificultades que enfrenta Rusia, el principal exportador de combustible para Kirguistán, a raíz de los ataques ucranianos a sus refinerías.
A principios de julio, Kirguistán solicitó asistencia a Kazajistán, Azerbaiyán, Uzbekistán, Turkmenistán y Bielorrusia para asegurar el suministro de combustible. Actualmente, el 90% de los hidrocarburos que consume Kirguistán provienen de Rusia, que atraviesa una crisis de abastecimiento debido a los constantes ataques a su infraestructura petrolera.
Por su parte, Moscú ha afirmado que la situación está bajo control y que las dificultades son temporales. Rusia también ha advertido a Ucrania sobre la continuación de los ataques, prometiendo una respuesta más contundente ante los bombardeos en su retaguardia.

