La cantautora puertorriqueña Kany García debutó en el Estadio Quisqueya con un emotivo concierto, donde recorrió su carrera musical y rindió homenaje a Rubby Pérez. El evento tuvo lugar el sábado 30 de mayo y fue un encuentro esperado por muchos dominicanos que han hecho suyas las historias de amor y despedidas que ella narra en sus canciones.
Al iniciar el espectáculo con «García», Kany abrió su historia personal ante un público completamente lleno. Esta fue su primera presentación en un estadio desde que comenzó su carrera profesional en 2007 con el álbum Cualquier día, y la emoción fue palpable desde el primer minuto.
La artista mantuvo una sonrisa constante durante la velada, reflejando la importancia del momento. Miles de voces dominicanas la acompañaron, convirtiendo cada palabra en un coro colectivo. A lo largo del concierto, Kany mostró su versatilidad al alternar entre guitarra, cello y piano, creando una atmósfera musical fluida.
En un momento emotivo, Kany expresó su conexión con la República Dominicana: «Si algún país es mi hermano es República Dominicana, quien me conoce desde el día uno». Esta declaración resonó con el público, que la acompañó durante más de dos horas en un recorrido por su discografía, desde éxitos radiales hasta canciones menos conocidas.
Uno de los instantes más conmovedores fue la interpretación acústica de «Volveré», un tema emblemático de Rubby Pérez, acompañado de imágenes del fallecido merenguero dominicano. «Que viva Rubby. Que viva toda la gente dominicana que no regresó a casa», dijo Kany, invitando al público a vivir intensamente cada día.
La noche también incluyó momentos de baile, como cuando Kany sorprendió al interpretar una bachata con gran naturalidad. Durante «Amor bonito», el público recibió una sorpresa al ver a Juan Luis Guerra en las pantallas, interpretando su parte del tema, lo que provocó una ovación inmediata.
La producción del evento cuidó cada detalle, con un escenario flotante y un despliegue impresionante de luces y pantallas. Los cambios de vestuario, llenos de pedrería, complementaron los distintos momentos del espectáculo.
Uno de los segmentos más celebrados fue un popurrí que incluyó canciones como «Soy yo», «Ya me voy» y «Alguien», donde el estadio se convirtió en un gigantesco coro. La noche culminó con una de las canciones más personales de Kany, provocando un grito de felicidad de su parte y una exclamación: «¡Ay, qué noche me regala Dominicana para la historia de mi vida!»
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