El juicio contra dos jóvenes de 21 años, acusados de planear un atentado terrorista en un concierto de Taylor Swift, comenzó este martes en Austria.
Este evento está programado para el verano de 2024 en Viena y se lleva a cabo bajo estrictas medidas de seguridad.
Los acusados, Beran A. y Arda K., ingresaron a la sala de juicio con los rostros cubiertos y esposados.
El proceso se desarrolla en la ciudad de Wiener Neustadt, ubicada a unos 50 kilómetros de la capital austriaca.
La Fiscalía sostiene que ambos forman parte de una célula vinculada al Estado Islámico (EI) y planeaban un ataque para el 9 de agosto de 2024.
Se espera que el evento atraiga a decenas de miles de fanáticos de la superestrella del pop.
Cargos y confesiones
Durante los primeros interrogatorios, ambos acusados se declararon en parte culpables. Beran A. fue detenido dos días antes del concierto gracias a una advertencia de servicios de inteligencia extranjeros.
El principal acusado había buscado en internet instrucciones para fabricar una bomba y había recibido formación sobre explosivos.
Además, intentó conseguir armas en el mercado ilegal.
La detención de Beran A. llevó a la cancelación de tres conciertos de Taylor Swift en Viena, que iban a reunir a unas 200,000 personas.
Colaboración internacional y defensa
Los acusados enfrentan múltiples cargos de terrorismo y intento de asesinato, con penas que podrían alcanzar hasta 20 años de prisión.
La Fiscalía también menciona un tercer implicado, Hasan E., actualmente en prisión en Arabia Saudí.
La abogada defensora de Beran A. argumentó que su cliente no estuvo involucrado en el ataque en La Meca.
Sin embargo, admitió que sí es responsable de la planificación de los atentados en Viena.
Por su parte, el abogado de Arda K. confirmó que este joven se declara culpable de haber planeado los atentados y de haber instado a su exnovia a unirse al EI.
Ambos negaron haber alentado a Hasan E. en sus acciones en La Meca.
El juicio, que se espera tenga cuatro vistas, se desarrollará a lo largo del mes de mayo, con una fuerte presencia policial y controles de seguridad reforzados.

