Una juez federal ha ordenado al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y a los administradores del centro de detención de Adelanto en California garantizar a los inmigrantes bajo custodia acceso inmediato a agua potable, alimentos suficientes y al menos cuatro horas diarias al aire libre. La decisión fue tomada por la jueza Sunshine Suzanne Sykes, del Tribunal del Distrito Central de California, en respuesta a una querella legal presentada por Public Counsel en nombre de varios detenidos.
La magistrada también exigió la limpieza diaria de las instalaciones, la eliminación de moho, privacidad en duchas y baños, así como la provisión de productos de higiene gratuitos y ropa adecuada para los detenidos. La jueza Sykes prohibió el aislamiento de los detenidos, a menos que representen una amenaza, y subrayó que cualquier medida de aislamiento debe considerar la salud física y mental del detenido.
Medidas correctivas y supervisión
Sykes otorgó un plazo de catorce días a ICE y a la empresa GEO para que elaboren un plan correctivo y establezcan sistemas integrales de atención médica y adaptaciones para personas con discapacidad. Además, nombró a dos monitores independientes con la autoridad para supervisar el cumplimiento de sus órdenes durante el litigio.
La demanda fue presentada por la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA), Immigrant Defenders Law Center (ImmDef) y el bufete Willkie Farr & Gallagher LLP. Los centros de detención de ICE han enfrentado críticas por denuncias de negligencia y un aumento en el número de inmigrantes fallecidos bajo su custodia.
La querella menciona el fallecimiento de Ismael Ayala-Uribe, un beneficiario del DACA de 39 años, el 22 de septiembre en Adelanto, y el de Gabriel García-Avilés, de 56 años, quien murió el 23 de octubre tras estar detenido solo una semana. Ambas muertes están bajo investigación.
En lo que va del año, se han registrado veintidós muertes de migrantes bajo custodia del ICE, después de los 33 decesos en 2025, la cifra más alta en dos décadas, según la organización National Immigration Project.

