Una jueza federal de Estados Unidos bloqueó parcialmente este martes la aplicación de una ley del estado de Idaho que penaliza el uso de baños públicos por personas transgénero cuando no coincide con su sexo asignado al nacer. La decisión de la jueza Amanda Brailsford brinda un alivio temporal a la comunidad trans, que enfrentaba penas de hasta cinco años de prisión bajo esta normativa, que iba a entrar en vigor el próximo 1 de julio.
La magistrada emitió una orden judicial preliminar al considerar que la ley es probablemente inconstitucional debido a su ambigüedad, ya que deja a los agentes del orden decisiones subjetivas sobre el sexo biológico de una persona. Según Brailsford, la norma «impone sanciones penales significativas, pero deja decisiones cruciales sobre su aplicación a la discrecionalidad sin pautas claras de los agentes individuales».
La demanda fue presentada por seis residentes transgénero de Idaho, quienes argumentaron que la ley vulnera sus derechos constitucionales. La resolución bloquea parcialmente la ley mientras continúa el proceso judicial, permitiendo a las personas trans usar baños individuales acordes con su identidad de género y baños compartidos cuando no haya alternativas disponibles.
Los demandantes no impugnaron las disposiciones relativas a vestuarios y duchas. La normativa de Idaho ha sido considerada la más restrictiva del país en esta materia, aplicándose tanto a edificios públicos como a espacios privados, incluidos restaurantes y oficinas.
A diferencia de otros estados con restricciones similares, que suelen limitarse a escuelas y edificios gubernamentales, la ley de Idaho abarca una gama más amplia de espacios. Las autoridades estatales defendieron la ley argumentando que busca proteger la privacidad y la seguridad, aunque la jueza advirtió que la legislación vigente ya cubre estos objetivos y destacó el riesgo de una aplicación arbitraria.

