La implementación del nuevo Código Penal en la República Dominicana requiere un cambio de mentalidad en los actores del sistema de justicia, así como capacitación continua y recursos adecuados, según los participantes del Diálogo de la Justicia del I Seminario Nacional Adocco. Este evento se llevó a cabo el 30 de septiembre en el Hotel Catalonia Santo Domingo, organizado por la Alianza Dominicana Contra la Corrupción.
Durante el seminario, moderado por Freddy Ángel Castro, se abordaron temas como la responsabilidad penal de las personas jurídicas, la calidad de las investigaciones y las vías alternativas para resolver conflictos. Entre los ponentes se encontraban Ysis Muñiz Almonte, Francisco Rodríguez, Rosanna Isabel Vásquez Febrillet y Daniel Julio Nolasco Olivo.
Transformación del derecho penal
Ysis Muñiz Almonte destacó que la nueva legislación implica una transformación profunda y no solo un cambio normativo. Afirmó que se requiere una nueva forma de comprender y aplicar el derecho penal, enfocándose en la responsabilidad penal de las personas jurídicas y el concepto de defecto de organización.
La magistrada argumentó sobre la posibilidad de responsabilizar a una persona jurídica sin identificar a la persona física que cometió el delito, señalando que esta discusión involucra principios fundamentales del derecho. Anticipó que el Tribunal Constitucional jugará un papel crucial en este examen.
Fortalecimiento del Ministerio Público
Francisco Rodríguez enfatizó que el éxito de la reforma dependerá de la capacidad del Ministerio Público para realizar investigaciones sólidas que sustenten las imputaciones. Subrayó la necesidad de que los fiscales trabajen en conjunto con profesionales de diversas disciplinas para abordar casos complejos.
Rodríguez también señaló la importancia de contar con recursos suficientes y una organización interna adecuada dentro del Ministerio Público. Destacó que la formación continua de los fiscales es esencial para procesar los casos dentro de los plazos establecidos.
Rosanna Isabel Vásquez Febrillet abordó los desafíos de aplicar las normas penales de manera adecuada, subrayando la necesidad de una preparación constante para minimizar errores. También hizo una autocrítica sobre la determinación de penas, indicando que esta etapa requiere un análisis minucioso.
Por su parte, Daniel Julio Nolasco Olivo abogó por el uso de mecanismos alternativos de resolución de conflictos para aliviar la carga del sistema judicial. Criticó la cultura profesional centrada en el litigio y sugirió que ampliar el uso de acuerdos podría contribuir a una justicia más eficiente.
El diálogo concluyó enfatizando que la reforma penal debe ir acompañada de una preparación técnica adecuada y un fortalecimiento institucional que garantice una aplicación rigurosa de la ley, preservando las garantías de todas las partes involucradas.

