En el campamento de entrenamiento de los Mets en Port St. Lucie, Florida, tanto Juan Soto como Francisco Lindor han desestimado las especulaciones sobre tensiones en el vestuario.
Esta narrativa ha circulado desde los últimos días de la temporada pasada.
Lindor, quien regresó al equipo tras una cirugía en la mano izquierda, afirmó: “Siempre nos hemos apoyado mutuamente.
Queremos lo mejor para cada uno. No somos todos mejores amigos, pero somos buenos compañeros y nos cuidamos”.
Además, destacó la llegada de nuevos jugadores dispuestos a trabajar duro para alcanzar la victoria.
Por su parte, Soto se mostró más reservado y se limitó a decir que desea dejar atrás el año 2025.
“Eso es cosa del pasado. Lo olvidamos y nos centramos en 2026”, comentó.
A pesar de que los jugadores no han admitido públicamente la existencia de problemas en el vestuario, algunos han expresado preocupaciones sobre la falta de camaradería en 2024.
El mánager Carlos Mendoza describió el ambiente como “un vestuario corporativo”, aunque aclaró que los jugadores se respetaban y llevaban bien.
Después de quedar a dos victorias de la Serie Mundial en 2024, los Mets tuvieron un desempeño decepcionante en 2025, finalizando con un récord de 83-79 y quedando fuera de los playoffs en la última jornada.
El liderazgo del equipo ha cambiado con la llegada de Soto y la salida de figuras como Pete Alonso, Brandon Nimmo y Starling Marte.
Lindor ha sido visto como el capitán de facto, aunque Soto mencionó a Marte en ese rol el año pasado.
Al referirse a su relación con Lindor, Soto expresó: “Creo que es una gran relación.
Hablamos todo el tiempo y nos ayudamos mutuamente”.
Tanto Soto como Lindor tienen contratos hasta 2031, lo que les brinda tiempo para fortalecer su colaboración en el campo.
Lindor concluyó: “Siempre siento que puedo hacer más. Mi objetivo es ser un mejor jugador y compañero para ayudar al equipo a ganar”.

