José Ignacio Páliza destacó la importancia de “que la victoria nos encuentre trabajando” durante un evento reciente, subrayando la necesidad de un pacto nacional que priorice el interés colectivo en medio de un complejo escenario geopolítico. La reflexión se centra en la urgencia de acciones concretas que beneficien el desarrollo del país, en lugar de solo planificar. Este llamado a la acción se hace más relevante ante los desafíos internacionales que enfrenta la República Dominicana.
En el marco del 39 aniversario de la Asociación Nacional de Mujeres Empresarias, Emprendedoras y Profesionales (ANMEPRO), la vicepresidenta Raquel Peña enfatizó la importancia de la coordinación entre el Estado y el sector productivo. Peña presentó estadísticas que indican que las mujeres dominicanas lideran el 59.2% de las iniciativas empresariales, y propuso medidas como financiamiento constante y la integración de negocios en cadenas de valor más amplias.
Por otro lado, durante un almuerzo de la Cámara Americana de Comercio en la República Dominicana (AMCHAMDR), la empresaria Ligia Bonetti resaltó el potencial del nearshoring como una estrategia clave para el desarrollo del país. Ante las tensiones geopolíticas y la reconfiguración de las cadenas de suministro, Bonetti planteó la necesidad de estar preparados para satisfacer las demandas internacionales, apoyándose en la credibilidad tecnológica, la competitividad energética y la velocidad del talento.
La reflexión sobre la ejecución de planes se vuelve crucial en este contexto. Se hace un llamado a actuar con inmediatez y a modernizar el marco normativo que rige el país, asegurando que las leyes estén alineadas con el interés común. Esto es fundamental para preservar lo que se ha construido y para mantener a la República Dominicana como un ejemplo regional.
El enfoque en las fortalezas del país y la superación de sus debilidades son esenciales para competir con otras naciones. En un momento en que el panorama geopolítico es incierto, es vital actuar con decisión y mirar hacia el futuro, en lugar de aferrarse a lo que fue.
Finalmente, la ejecución de un plan sólido es necesaria para que la victoria sea el resultado del esfuerzo conjunto, marcando un camino hacia un desarrollo sostenible y exitoso para la República Dominicana.

