Jorge Polanco, el fichaje de US$40 millones de los Mets para esta temporada, regresó el martes al equipo como bateador designado tras lidiar con problemas en el tendón de Aquiles y estar en la lista de lesionados desde abril. Su regreso se produjo justo antes de iniciar una serie de tres juegos contra los Reales en el Citi Field.
Polanco ocupó el sexto puesto en la alineación y desempeñará regularmente el rol de bateador designado en las próximas semanas. Para hacer espacio en el roster, los Mets enviaron a Ronny Mauricio a Triple-A Syracuse.
A pesar de que Polanco fue fichado para reemplazar a Pete Alonso en la primera base, no realizó prácticas defensivas en esa posición durante su rehabilitación. Sin embargo, mostró su potencial ofensivo al conectar dos jonrones en sus últimos tres partidos en Triple-A.
La capacidad de bateo de Polanco fue la razón principal por la que los Mets decidieron activarlo, a pesar de que aún no está listo para jugar a la defensiva. «Lo que más nos entusiasma ahora mismo es su bate», expresó el manager interino Andy Green.
Durante meses, Polanco enfrentó molestias en el tendón de Aquiles izquierdo, que se complicaron con una bursitis. Su rehabilitación se vio interrumpida en junio debido a una lesión en la muñeca derecha, lo que llevó a los directivos de los Mets a considerar una posible cirugía, que lo habría dejado fuera el resto de la temporada.
“Me siento bien, agradecido”, comentó Polanco a través de un intérprete. “Entusiasmado por estar de vuelta”.
Si bien no será titular todos los días, su presencia como bateador designado afectará el tiempo de juego de otros jugadores, especialmente de los receptores Francisco Álvarez y Luis Torrens. Además, el dominicano Juan Soto podría beneficiarse al jugar regularmente en el jardín izquierdo.
Los Mets también podrían permitir que el puertorriqueño Francisco Lindor, quien había alternado como bateador designado, juegue en el campocorto la mayor parte de las noches, facilitando así la alineación del equipo.
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