La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, reafirmó su compromiso de implementar «todas las medidas posibles» para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz.
Esta declaración se produce tras el anuncio de Londres sobre la creación de una misión multinacional defensiva en la zona, en medio de las crecientes tensiones por la guerra en Irán.
Takaichi destacó la importancia de trabajar en conjunto con la comunidad internacional, incluyendo países y organizaciones relevantes.
En una reunión virtual sobre la navegación en Ormuz, organizada por Francia y Reino Unido, subrayó que es «fundamental» restablecer la estabilidad en esta vía marítima lo más pronto posible.
La primera ministra también mencionó que garantizar la libertad y seguridad de navegación para todos los buques es una «prioridad urgente».
En las últimas semanas, Japón ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos, proponiendo el establecimiento de corredores marítimos seguros.
Compromiso financiero y limitaciones legales
Respecto a las implicaciones en el sector energético, Takaichi recordó que Japón ha anunciado una cooperación financiera de 10.000 millones de dólares.
Este apoyo está destinado a facilitar compras conjuntas de productos derivados del petróleo entre países asiáticos.
Sin embargo, la primera ministra también hizo hincapié en las limitaciones legales que enfrenta Japón.
Su Constitución promueve el pacifismo y prohíbe el envío de activos militares a zonas en conflicto, lo que complica la intervención directa del país en Ormuz.
A pesar de estas restricciones, Takaichi había planteado en marzo la posibilidad de desplegar buques japoneses en la región, siempre que se lograra un alto el fuego.
Participación de Corea del Sur
El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, también participó en la cumbre virtual y se comprometió a desempeñar un «papel responsable» en la garantía de la libertad de navegación en Ormuz, basándose en el Derecho Internacional.
Lee afirmó que Corea del Sur participará activamente en los esfuerzos internacionales para mantener la estabilidad de las cadenas de suministro globales.
Además, planea fortalecer la cooperación diplomática y militar ante posibles cambios en la situación.
Es importante destacar que Corea del Sur depende de Ormuz para aproximadamente el 70% de sus importaciones de petróleo.
Por ello, garantizar la estabilidad en esta vía marítima es crucial para la economía surcoreana y el bienestar de su población.

