Las distorsiones en el sistema tributario de la República Dominicana afectan la recaudación del impuesto a la transferencia de bienes industrializados y servicios (ITBIS), que se sitúa en un 18 %. A pesar de tener una de las tasas más altas de América Latina, el país registró un ratio de recaudación de solo un 0.38 % en 2024, el tercero más bajo entre 27 naciones de la región.
El ITBIS, conocido en otros países como IVA, es superado solo por Uruguay (22 %), Argentina (21 %), Chile y Colombia (19 %). Sin embargo, la recaudación dominicana se encuentra por debajo del promedio regional de 0.61 % y del 0.51 % de Perú, que también aplica una tasa del 18 %.
Las principales causas de esta baja recaudación son las numerosas exenciones fiscales y la evasión. Según el informe “Estadísticas tributarias en América Latina y el Caribe 2026” de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el diseño del ITBIS en el país contribuye a este problema.
Entre las exenciones más significativas se encuentran los materiales educativos, medicamentos, servicios de salud y financieros, así como el transporte terrestre y la electricidad. Estas exenciones limitan la base imponible del impuesto, afectando los ingresos fiscales.
Además, la evasión del impuesto es un factor crítico que agrava la situación. El ITBIS representa una parte fundamental de los ingresos del Estado, aportando un 26.2 % de los ingresos totales de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) entre enero y marzo de este año, lo que equivale a 64,235.1 millones de pesos.
Durante todo el 2025, la DGII recaudó 216,389.4 millones de pesos por este gravamen, lo que representó un 23.7 % del total recaudado. A pesar de su importancia, la República Dominicana es el cuarto país con menor recaudación tributaria como porcentaje del producto interno bruto (PIB), con un 14.7 % en 2024.
Este indicador coloca al país por detrás de Guyana (9.2 %), Panamá (11.3 %) y Guatemala (14.3 %). En contraste, el promedio de recaudación tributaria en América Latina y el Caribe es del 21.7 % del PIB, lo que resalta la necesidad de reformas en el sistema tributario dominicano.

