Los ministros del Interior de Italia y España, Matteo Piantedosi y Fernando Grande-Marlaska, han acordado este jueves eliminar los controles recíprocos en las fronteras, tras una conversación telefónica que surgió de una reunión entre la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
El acuerdo se produce después de un análisis detallado de la situación y se complementará con un refuerzo en el intercambio de información para asegurar la seguridad en el espacio común de Schengen, según informó el ministerio del Interior italiano.
Fuentes del Ministerio de Interior español confirmaron que no se prorrogarán los controles fronterizos que habían sido restablecidos en agosto para vuelos y conexiones marítimas debido a la crisis migratoria en Ceuta.
La decisión de eliminar los controles fue resultado de la reunión entre Meloni y Sánchez en Bruselas, donde se abordó la crisis fronteriza entre ambos países. De esta conversación, se acordó que los ministros de Interior se reunieran para formalizar la eliminación de los controles.
Los controles fronterizos habían sido impuestos en Italia a partir del 1 de agosto y se habían prorrogado en tres ocasiones, justificándose por la situación en Ceuta, donde más de 80,000 migrantes llegaron desde Marruecos a finales de julio.
Italia había decidido extender los controles en puertos y aeropuertos a los viajeros procedentes de España, los cuales estaban programados para finalizar este jueves. En respuesta, España también había implementado controles para los viajeros italianos.
El 15 de septiembre, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, criticó la decisión italiana de mantener los controles, calificándola de «vergüenza» y «medida absurda». Por su parte, el ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, había tildado la respuesta española de «inútilmente agresiva».
Desde que se implementaron los controles, Italia reportó haber inspeccionado a más de 180,000 viajeros procedentes de España, negando la entrada a 31 personas, entre ellas ocho marroquíes, y deteniendo a otras seis.

