Israel confirmó este lunes que sus fuerzas interceptaron una nueva flotilla con destino a Gaza, que zarpó de Turquía la semana pasada, después de que los organizadores denunciaran que las embarcaciones estaban siendo detenidas por navíos militares israelíes cerca de Chipre. La Flotilla Global Sumud publicó en X que «buques militares están interceptando actualmente nuestra flota» y que «fuerzas de las FDI [el ejército de Israel] están abordando en este momento el primero de nuestros barcos a plena luz del día».
Gorkem Duru, miembro de la sección turca de la flotilla, indicó a la AFP que «estamos seguros de que al menos dos o tres barcos» han sido interceptados, aunque otros continúan su ruta hacia Gaza. Duru añadió que «se habían cortado las comunicaciones con los barcos».
Reacciones y contexto
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, confirmó la intercepción y felicitó a las fuerzas navales por frustrar lo que calificó de «plan malintencionado diseñado para romper el bloqueo» impuesto «a los terroristas de Hamás en Gaza». El Ministerio de Relaciones Exteriores israelí instó a «todos los participantes de esta provocación a cambiar de rumbo y dar inmediatamente la vuelta».
La cancillería turca condenó esta «intervención de las fuerzas israelíes en aguas internacionales», considerándola un «nuevo acto de piratería». Este es el tercer intento en un año de quebrar el bloqueo israelí impuesto a Gaza, que enfrenta graves penurias desde el inicio del conflicto entre Israel y Hamás en octubre de 2023.
Unos 50 barcos zarparon el 14 de mayo del suroeste de Turquía en el marco de esta flotilla. Las autoridades israelíes han rechazado las acusaciones de escasez de ayuda, afirmando que Gaza está «inundada» de ella.
Las fuerzas israelíes ya habían interceptado una flotilla anterior en aguas internacionales frente a las costas de Grecia el 30 de abril, liberando rápidamente a la mayoría de los activistas a bordo en Creta. Sin embargo, detuvieron a dos de ellos, el brasileño Thiago Ávila y Saif Abu Keshek, de origen palestino y nacionalidad española, quienes fueron trasladados a Israel.
Tras varios días de retención e interrogatorios, ambos fueron expulsados el 10 de mayo. Varias ONG denunciaron detenciones ilegales y afirmaron que los dos hombres habían sufrido malos tratos durante su encarcelamiento en Israel, acusaciones que las autoridades israelíes rechazaron sin presentar cargos en su contra.

