El Ejército israelí bombardeó una vivienda en el centro de la ciudad de Gaza la noche del miércoles, causando la muerte de diez personas, entre ellas cuatro niños y un adolescente, así como un comandante de Hamás, según informaron fuentes médicas y de Defensa Civil a EFE.
El ataque ocurrió alrededor de las 22:00 hora local (19:00 GMT) durante la celebración del Aid al Adha, impactando varios proyectiles en un edificio cercano a un campamento de tiendas donde residen numerosas familias. Abu Azzam, abuelo de una de las víctimas, describió la tragedia al encontrar a su nieta entre los escombros.
Mientras Abu Azzam relataba su experiencia, una familia sobreviviente intentaba recuperar pertenencias de la última planta del edificio, cuyas paredes habían sido destruidas. La escena se repetía en las tiendas de campaña, donde tanto niños como adultos buscaban objetos de valor entre los restos.
Adnan Jamil Abu Ajwa, de 28 años, compartió que había gastado 3,500 euros en amueblar la habitación de su futuro hijo, pero perdió todo en el ataque. Relató que fue rescatado de entre los escombros mientras su esposa estaba presente, y encontró a sus hermanos heridos.
Las víctimas identificadas incluyen a Ahmad Abu Halima (43 años), Israa Imad Salim (17), Sidra Iyad Azzam (12), Sarah Sameh Rajab (9), Nour Abu Halima (12), Yamen Abu Halima (13), Shaima Khalil Shaban al Suweirki (28), Ihsan Matar Bulbul (81) y Attaf Sobhi Bulbul (47). Tras el ataque, un miembro de Hamás confirmó que Israa Imad Salim era parte del batallón en el barrio de Zeitún.
Al menos 15 personas resultaron heridas y fueron trasladadas a los hospitales Al Shifa y Al Hilal. Entre los heridos se encuentra Mohamad Shawiz, de 28 años, quien perdió a su esposa e hija en el ataque, mientras que otro de sus hijos se encuentra en estado crítico.
A pesar del alto el fuego declarado en octubre, Israel continúa sus ataques en la Franja de Gaza, donde ha matado al menos a 906 personas y herido a otras 2,700 desde entonces, según el Ministerio de Sanidad. Desde el 7 de octubre de 2023, más de 72,800 gazatíes han perdido la vida, incluidos unos 20,000 menores.

