Al menos cinco personas murieron y varias resultaron heridas, entre ellas dos miembros de la Defensa Civil Libanesa, durante una serie de ataques israelíes en el sur del Líbano este martes, principalmente en las regiones de Nabatieh y Tiro. Estos hechos ocurren en medio de una frágil tregua y pese a la reciente desescalada de tensiones entre Israel e Irán.
Según la Agencia Nacional de Noticias libanesa (NNA), equipos de rescate recuperaron el cuerpo de una persona y continúan la búsqueda de desaparecidos tras bombardeos aéreos que impactaron edificios en áreas residenciales de Tiro. Las incursiones se produjeron después de que Israel emitiera órdenes de evacuación para varios sectores de esta localidad costera.
En el distrito de Nabatieh, un ataque aéreo contra una granja en la localidad de Adshit dejó un agricultor, identificado como Imad Ahmad Yasin, sin vida. Además, un adolescente de 16 años perdió la vida frente a su vivienda en el barrio Al Sharifae, en Habush, tras otro bombardeo israelí.
Un ataque con dron en el barrio Al Marj, en Kfar Rumman, dejó dos fallecidos adicionales, elevando a cinco el total de víctimas mortales registradas durante la jornada. La Defensa Civil Libanesa informó que dos de sus miembros resultaron heridos mientras realizaban labores de rescate en la localidad de Sharqiya.
De acuerdo con un comunicado de la institución, los equipos acudieron para asistir a una persona herida tras el impacto de un dron contra un vehículo. Sin embargo, mientras llevaban a cabo la operación, fueron alcanzados por un segundo ataque aéreo.
La organización indicó que “los equipos de rescate fueron atacados por un segundo dron mientras brindaban asistencia médica y evacuaban a los heridos”. Por su parte, el grupo chií libanés Hizbulá reivindicó varias operaciones con drones y proyectiles dirigidas contra tropas israelíes en el sur del Líbano.
Hizbulá aseguró que estas acciones son parte de su respuesta a las operaciones militares israelíes en territorio libanés. La violencia persiste en el sur del Líbano a pesar del alto el fuego vigente desde finales de abril y se produce tras la reciente reducción de hostilidades entre Israel e Irán.
La situación actual mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una nueva escalada regional en Medio Oriente, lo que podría complicar aún más la ya tensa dinámica en la región.

