Los dirigentes iraníes participaron el domingo en las ceremonias fúnebres del difunto líder supremo Alí Jamenei, quien falleció a los 86 años en un ataque aéreo el 28 de febrero, durante el primer día de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. En el evento, su hijo y presunto sucesor, Mojtaba, no estuvo presente. La oración, dirigida por el ayatolá Jafar Sobhani, se llevó a cabo en el complejo de la Gran Mosalá y duró aproximadamente 10 minutos.
En primera fila, junto a miles de fieles, se encontraban el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y el líder del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, quien destacó en X cómo la «nación orgullosa e invencible del Irán islámico» rinde homenaje a su «mártir». También asistieron dos líderes de los Guardianes de la Revolución, el general Esmail Qaani y Ahmad Vahidi, quienes expresaron su reconocimiento hacia el legado de Jamenei.
Qaani, jefe de la Fuerza Qods, comentó que el «bendito final» de Jamenei era apropiado tras una vida de «esfuerzo». Mientras tanto, tres de los hijos de Jamenei, Masud, Mostafa y Meysam, estuvieron presentes, pero Mojtaba no apareció. Se presume que Mojtaba, de 56 años, resultó herido en los ataques del 28 de febrero y no ha sido visto en público desde entonces.
Las autoridades declararon feriado el domingo y lunes para facilitar la participación en las honras fúnebres, donde se espera la asistencia de unos 10 millones de personas. Teherán considera este evento como una demostración de fuerza en medio de negociaciones diplomáticas con Estados Unidos, tras la firma de un acuerdo para poner fin al conflicto el mes pasado.
El centro de Teherán se transformó en una fortaleza, con numerosos controles policiales, y cientos de personas hicieron fila desde el viernes por la noche para acceder a la Mosalá. Siguiendo la tradición chiita, muchos asistentes se golpeaban el pecho en señal de duelo.
Durante las oraciones, algunos asistentes expresaron su deseo de venganza por la muerte de Jamenei. «Estamos aquí para mostrarle al mundo que apoyamos nuestra revolución y a nuestro líder», afirmó una mujer de 39 años. El lunes, el cortejo fúnebre recorrerá Teherán y varias ciudades de Irán e Irak, antes de su entierro el 9 de julio en Mashhad, su ciudad natal.
Las exequias también incluirán visitas a dos santuarios chiitas en Irak. Bajo el liderazgo de Jamenei, Irán brindó apoyo a grupos armados en la región, como Hamás y Hezbolá. Para recibir a los asistentes, se instalaron más de 400 carpas de la Media Luna Roja en un parque de la capital y se dispusieron camiones cisterna para refrescar a la multitud ante las altas temperaturas.
Junto al ataúd de Jamenei se encuentran los de sus familiares que fallecieron junto a él, incluyendo una hija, un yerno, una nuera y una nieta de 14 meses, según informaron las autoridades.
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