Las negociaciones técnicas entre Irán y Estados Unidos en Suiza han culminado en la creación de cuatro grupos de trabajo, según informó el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi. Estos grupos se centrarán en el levantamiento de sanciones, el programa nuclear, la reconstrucción económica y el seguimiento de compromisos.
Gharibabadi explicó que la próxima fase de las negociaciones se llevará a cabo bajo la supervisión de un comité de alto nivel, que incluirá a altos funcionarios de ambos países y de Catar y Pakistán. Aunque se alcanzaron acuerdos significativos, no se precisó una fecha para la continuación de las conversaciones.
Además, se acordó la liberación «inmediata» de 12,000 millones de dólares de fondos iraníes congelados y se emitió una licencia por parte de Estados Unidos que permite la venta de petróleo producido por Irán. Esta licencia, que tiene una duración de 60 días, autoriza la producción, venta, transporte e importación de crudo y productos petroquímicos.
A pesar de que las principales sanciones económicas contra Irán siguen vigentes, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, destacó que Irán se ha comprometido a garantizar el tránsito libre en el estrecho de Ormuz y a permitir la entrada de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, también se pronunció sobre el progreso de las negociaciones, afirmando que se logró un «muy buen progreso» y que el OIEA podrá acceder a Irán. Este avance se produce tras el levantamiento del bloqueo a los puertos iraníes impuesto en abril pasado.
Antes de la imposición de estas sanciones, Irán exportaba más de 1.5 millones de barriles diarios, cifra que se redujo a 260,000 barriles al día en mayo, según análisis de CNBC. Este contexto resalta la importancia de las negociaciones para la economía iraní, que depende en gran medida de la exportación de petróleo.

