Irán anunció este lunes que impidió la entrada de destructores de Estados Unidos e Israel en el estrecho de Ormuz, tras emitir una “advertencia firme y rápida” por parte de su Fuerza Naval. Según un comunicado del Ejército iraní, se tomó esta medida para proteger la seguridad de la región ante la presencia de buques considerados «enemigos».
La advertencia se produce poco después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara una operación para liberar embarcaciones atrapadas en la zona debido al bloqueo iraní. El general de división Ali Abdolahi, comandante del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya, declaró que cualquier buque que intente atravesar el estrecho será atacado.
Advertencias y tensiones
Abdolahi instó a los buques comerciales y petroleros a coordinarse con las Fuerzas Armadas en la zona para evitar comprometer su seguridad. Además, advirtió que las acciones de Estados Unidos solo complicarían la situación y pondrían en riesgo a las embarcaciones en el área.
Por su parte, Ebrahim Azizi, presidente de la Comisión de Seguridad Nacional de Irán, afirmó que cualquier interferencia estadounidense en el nuevo régimen marítimo del estrecho será considerada una violación del alto el fuego. Azizi rechazó las declaraciones de Trump, asegurando que nadie cree en sus teorías conspirativas.
El estrecho de Ormuz enfrenta actualmente un doble bloqueo, con Irán restringiendo el paso en respuesta a los bombardeos estadounidenses e israelíes desde finales de febrero, mientras que Estados Unidos intercepta barcos que se dirigen o salen de puertos iraníes.
Irán también informó que continúa negociando con Omán para establecer un mecanismo conjunto que garantice el tránsito seguro de buques en el estrecho. Ismail Bagaei, portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, indicó que las conversaciones se centran en la creación de protocolos específicos para asegurar la navegación en esta vía marítima.
El objetivo de Irán es implementar un sistema de peajes en el estratégico paso, aunque Omán se ha opuesto públicamente a imponer tasas de tránsito, argumentando que el estrecho es un paso natural y no artificial como los canales de Suez o Panamá.

