Irán ha ejecutado a 24 personas vinculadas a las protestas de enero, incluyendo al activista Mehdi Janaki, quien fue ahorcado tras ser condenado por el Tribunal Revolucionario de Karaj, según informó este miércoles la ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega. Las manifestaciones exigían el fin del régimen islámico y resultaron en la muerte de 3,117 personas debido a la represión gubernamental.
Janaki, miembro de la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán, fue acusado por las autoridades iraníes de «actuar a favor del régimen sionista, de Estados Unidos y de grupos hostiles», así como de «fabricar, adquirir y poseer armas y munición de guerra». Su ejecución se llevó a cabo en un lugar no revelado.
Las protestas de enero fueron parte de un descontento más amplio en la sociedad iraní, que ha crecido en los últimos años debido a la crisis económica y la represión política. La respuesta del gobierno ha sido una dura represión, que ha incluido arrestos masivos y ejecuciones.
Irán se encuentra entre los países con mayor número de ejecuciones en el mundo. En 2025, se registraron 2,159 ejecuciones, una cifra que supera más del doble a las de 2024 y representa la más alta en décadas, según datos de Amnistía Internacional.
La situación de los derechos humanos en Irán ha sido objeto de críticas internacionales, especialmente en relación con el uso de la pena de muerte como herramienta de control social. Las organizaciones de derechos humanos continúan denunciando estas prácticas y exigen un cambio en la política del gobierno iraní.

