La tensión militar entre Irán y Estados Unidos se intensificó este martes tras el anuncio de la Guardia Revolucionaria Islámica de que derribó un dron estadounidense MQ-9 y disparó contra un caza F-35 que, según Teherán, violaron su espacio aéreo en el golfo Pérsico.
Según un comunicado de la Guardia Revolucionaria, las unidades de defensa aérea detectaron las aeronaves mediante un “preciso monitoreo de inteligencia” antes de llevar a cabo la operación defensiva. Además del dron MQ-9, mencionaron que un dron RQ-4 y un avión de combate F-35 ingresaron al espacio aéreo iraní y se retiraron tras los disparos.
Las autoridades iraníes advirtieron que responderán de manera “legítima y definitiva” a cualquier nueva violación del alto el fuego por parte de Estados Unidos, en un contexto de creciente tensión militar y diplomática en Oriente Medio.
Horas antes, el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) informó sobre ataques “en defensa propia” contra posiciones estratégicas en el sur de Irán, dirigidos a sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes involucradas en acciones militares recientes.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han confirmado oficialmente el derribo del dron MQ-9 ni los disparos contra el caza F-35. Este incidente se produce mientras ambas naciones intensifican las negociaciones para alcanzar un acuerdo que busque poner fin a la guerra y reducir la tensión en la región.
El presidente del Parlamento iraní y jefe negociador, Mohamad Baqer Qalibaf, junto al ministro de Exteriores, Abás Araqchí, se encuentran en Catar afinando detalles de un posible pacto con Estados Unidos. Según filtraciones, el acuerdo podría incluir la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y el levantamiento gradual de sanciones económicas contra Irán.
No obstante, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Catar, Majed al Ansari, desmintió versiones sobre una supuesta oferta de 12 mil millones de dólares a Irán para facilitar el acuerdo y denunció intentos de “sabotear” los esfuerzos diplomáticos en curso.
En medio de este clima, el líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, afirmó que Estados Unidos está perdiendo poder en Oriente Medio y que Israel enfrenta un debilitamiento en la región. En un mensaje con motivo de la peregrinación anual a La Meca, sostuvo que Washington “ya no dispondrá de un refugio seguro para sus fechorías”.
Jameneí, quien asumió el liderazgo supremo de Irán tras la muerte de su padre, Alí Jameneí, el pasado 8 de marzo, también advirtió que, tras la guerra, “las manecillas del reloj no darán marcha atrás” y que las naciones de la región dejarán de servir como protección para las bases militares estadounidenses.
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