El ejército israelí anunció este domingo la toma de la fortaleza medieval de Beaufort, avanzando en su ofensiva terrestre en el sur del Líbano contra el grupo chiita Hezbolá, aliado de Irán. Mientras tanto, Irán condicionó cualquier acuerdo con Estados Unidos a la garantía de sus «derechos», expresando desconfianza hacia las promesas de Washington en las negociaciones para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
El principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó en un video transmitido por la televisión estatal que no aprobarán ningún acuerdo hasta tener certeza de que se respeten los derechos del pueblo iraní. Irán exige, entre otras cosas, el desbloqueo de 12,000 millones de dólares en activos congelados y la inclusión de Líbano en un acuerdo global.
A pesar de que en días recientes parecía haber un acercamiento entre ambos países, el diario The New York Times reportó que el presidente estadounidense había endurecido su propuesta, enviando una nueva versión de un posible protocolo de acuerdo a Teherán. Sin embargo, aún no hay un acuerdo formal para finalizar la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz.
El presidente Donald Trump ha manifestado que sus prioridades son evitar que Irán desarrolle armas nucleares y reabrir Ormuz, una ruta comercial clave. En una entrevista, Trump aseguró que necesita garantías de que no habrá un arma nuclear, aunque las partes parecen distantes en temas clave como el programa nuclear.
El conflicto, que comenzó el 28 de febrero con ataques de Israel y Estados Unidos a Irán, ha dejado un saldo de combates esporádicos, aunque los ataques diarios han cesado desde la tregua acordada el 8 de abril. Recientemente, la Guardia Revolucionaria iraní derribó un dron militar estadounidense que se acercaba a sus aguas territoriales, aunque Washington no ha confirmado el incidente.
Los combates más intensos desde el alto el fuego ocurrieron a principios de esta semana, cuando fuerzas estadounidenses atacaron el puerto iraní de Bandar Abás, provocando una respuesta armada de Irán. A pesar de estos enfrentamientos, las negociaciones continúan, aunque con mensajes contradictorios de ambas partes.
Trump afirmó que Irán se comprometió a no cobrar «peajes» en el estrecho de Ormuz, pero esta declaración fue desmentida por la agencia de noticias iraní Fars. Además, el diputado Alireza Salimi anunció que se presentará un plan en el parlamento para implementar la gestión y soberanía de Irán sobre el estrecho.
El gobierno de Teherán insiste en que cualquier acuerdo debe incluir a Líbano, a pesar de los combates en curso y la ofensiva del ejército israelí. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, destacó la toma de Beaufort como un «punto de inflexión decisivo» en la ofensiva contra Hezbolá.
Ante esta situación, Francia ha solicitado una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, enfatizando que, aunque se reconoce el derecho de Israel a la defensa, no se puede justificar la prolongación de las operaciones militares en Líbano.

